Conflicto interno en ERC: el partido limita la influencia de Rufián en la formación de la lista. ERC aprobó nuevas normas para la conformación de las listas electorales. La dirección reforzó el control sobre los candidatos y aumentó el porcentaje de independientes. Las demandas de Gabriel Rufián para tener mayor influencia fueron rechazadas.
Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) ha decidido modificar el reglamento interno para la elaboración de la lista de candidatos de cara a las próximas elecciones al Congreso. Las nuevas normas, que serán aprobadas en la próxima reunión del Consell Nacional, refuerzan el control de la dirección del partido sobre el proceso e incrementan la cuota de candidatos independientes del 20% al 25%. Esta decisión responde a las demandas de Gabriel Rufián, quien en los últimos meses ha insistido en ampliar sus competencias en la configuración de la lista y en su participación en las negociaciones clave del partido con el Gobierno.
La dirección de ERC, encabezada por Oriol Junqueras, busca mantener el equilibrio entre la estabilidad interna y la preparación para unas posibles elecciones anticipadas, cuya fecha dependerá de la decisión de Pedro Sánchez. Al mismo tiempo, el partido muestra su reticencia a ceder el control de la lista a uno de sus representantes más destacados en Madrid. Elisenda Alamany, secretaria general de ERC, subrayó que la formación pretende elaborar una lista en la que todos los integrantes se sientan cómodos, y no descartó que Gabriel Rufián vuelva a liderarla si así lo decide.
El conflicto interno en el partido se intensificó tras las declaraciones públicas de Rufián en un acto del Club Siglo XXI en Madrid, donde cuestionó la ética de su participación en las elecciones sin un cambio en las condiciones. Sus palabras generaron una reacción contundente entre sus compañeros: algunos diputados afirmaron abiertamente que ERC no es una plataforma para ultimátums personales. Ante esto, la dirección recordó los procedimientos democráticos y el papel de las federaciones territoriales en la aprobación de candidatos.
Los cambios en el reglamento también prevén mantener la llamada «lista acordeón» para garantizar el equilibrio de género y territorial. Al mismo tiempo, el aumento de candidatos independientes permite a la dirección del partido influir aún más en la composición final de la lista, lo que limita las posibilidades de Rufián para impulsar sus iniciativas de unificación de la izquierda fuera del PSOE. Por su parte, Junqueras insiste en que ERC ya cumple la función de frenar a la ultraderecha en Cataluña y no tiene intención de diluir la marca del partido en coaliciones.
En el partido subrayan que los plazos para la presentación de candidatos dependen exclusivamente de la decisión del presidente del Gobierno, y que los procedimientos internos se ajustarán a la fecha electoral. La vez anterior, la designación de Rufián como candidato se decidió sin debate, lo que generó descontento entre parte de la militancia. Controversias similares surgieron en la elaboración de listas para elecciones autonómicas, cuando fueron excluidas figuras como Roger Torrent, Natàlia Mas y David Mascort, a pesar del reconocimiento de su labor.
El contexto de conflictos internos y cambios en las normas de conformación de listas cobra especial relevancia ante otras decisiones resonantes en España. Por ejemplo, recientemente continúa en Alicante el proceso respecto al reparto de las viviendas de lujo VPP, donde la ex responsable de urbanismo declaró tener lagunas de memoria y el tribunal negó al Gobierno autonómico la condición de acusación. Más detalles sobre este tema en el reportaje sobre el proceso judicial por la polémica adjudicación de viviendas en Alicante.
Para referencia: ERC es una de las principales fuerzas políticas de Cataluña, tradicionalmente defensora de una mayor autonomía regional. Las disputas internas sobre la formación de listas y el papel de determinados líderes reflejan una tendencia más amplia hacia el fortalecimiento del control de las direcciones de los partidos sobre la política de personal. En España, estos cambios suelen generar atención pública, especialmente en vísperas de elecciones, cuando la composición de las listas determina no solo la estrategia del partido, sino también el equilibrio de fuerzas en el Parlamento.