1.300 millones para climatizar colegios: Equitat.org desvela cifras. La fundación Equitat.org ha estimado el coste de climatizar 1.200 colegios en 1.300 millones de euros. Las autoridades debaten medidas tras las alertas sobre el riesgo del calor para la salud y la educación. El asunto exige una decisión política y la creación de nuevas normativas.
En Cataluña se han publicado nuevas estimaciones sobre el coste de proteger a los alumnos del calor: según la fundación Equitat.org, climatizar 1.200 centros educativos requerirá unos 1.300 millones de euros. Esta cifra contempla la implantación progresiva de medidas durante 10 años, lo que hace que el proyecto resulte más realista para el presupuesto educativo, ya de por sí sometido a presión.
El estudio, elaborado por la antigua fundación Bofill y publicado bajo el título Calor en la escuela. Cómo adaptar los centros educativos al nuevo clima del país, advierte que en 2030, durante una cuarta parte del curso escolar, la temperatura en las aulas podría superar los 27 °C. Esto supone un riesgo no solo para la salud de los niños —calambres, agotamiento, golpes de calor—, sino también para la calidad de la enseñanza: se detectan problemas de concentración, memoria y ejecución de tareas complejas. Los autores del informe —Mar Satorras (Institut Metròpoli), Isabel Ruiz Mallén (UOC) y Joana Ortiz (Institut de Recerca en Energia de Catalunya)— insisten en la necesidad de cambios urgentes.
Plan de acción y crítica a las medidas anteriores
Los expertos de Equitat.org proponen un enfoque en dos fases. A corto plazo: instalar ventiladores en todas las aulas, mejorar la ventilación, crear zonas de sombra y puntos de agua potable en los patios, así como climatizar las zonas comunes (comedores, gimnasios). Parte de estas medidas ya se incluyeron en el plan de emergencia del Govern catalán en 2022, pero entonces solo abarcaron 200 institutos y un número limitado de escuelas. Los investigadores consideran este enfoque insuficiente y desigual.
A largo plazo se propone realizar una auditoría de los edificios y llevar a cabo una modernización integral: aislamiento térmico, implementación de sistemas de climatización y transición a fuentes de energía renovable. También se debate la transformación de los patios escolares, donde a menudo no hay ni árboles ni sombra. El coste máximo de todas las obras se estima en 1.281 millones de euros, pero si se limita sólo al aislamiento y a una mejora modesta de los patios, la cantidad podría reducirse a 464 millones.
La necesidad de nuevos estándares
Según Equitat.org, 1.220 escuelas requieren modernización; esta cifra se basa en los datos de los planes de infraestructuras de 2021 y 2023. Los autores subrayan que la falta de normas claras para proteger a los niños del calor vulnera sus derechos, ya que el umbral de temperatura actual de 27°C está calculado para adultos. Los investigadores piden un acuerdo político y coordinación interdepartamental para desarrollar nuevos estándares orientados a los intereses de los menores.
El cambio de gobierno llevó a la suspensión del plan climático y, según Mar Satorras, ahora no está claro bajo qué criterios se seleccionaron las escuelas para la instalación de ventiladores y aires acondicionados. Advierte que, si no se toman medidas sistémicas, pueden producirse cancelaciones de clases y las asociaciones de padres se verán obligadas a adquirir el equipamiento por su cuenta, lo que incrementaría la desigualdad entre escuelas y municipios. En Barcelona estos gastos aún son posibles, pero en ciudades menos acomodadas no lo son.
Planes de las autoridades y contexto
Al momento de la publicación, las autoridades de Cataluña no habían presentado una estrategia propia para combatir el calor en las escuelas. Sin embargo, se supo que este verano está previsto destinar 20 millones de euros a la instalación de ventiladores de techo y, a medio plazo, otros 2.000 millones a la implementación de sistemas de aerotermia. La climatización de los centros educativos se vuelve cada vez más relevante ante el aumento de los días calurosos y se debate junto a otros temas sociales de interés, como la lucha por la supervivencia de los clubes de fútbol en Segunda, de lo que se informó recientemente en el artículo sobre el partido decisivo entre Mirandés y Eibar.