La oficina de ayuda a víctimas del terrorismo en Cataluña sigue sin funcionar tras medio año. En Cataluña, el servicio creado para apoyar a las víctimas del terrorismo apenas funciona. En seis meses de actividad, solo ha recibido tres solicitudes. La causa: falta de personal y baja demanda de servicios.
En Cataluña, más de medio año después de su creación, la oficina de ayuda a las víctimas del terrorismo aún no ha comenzado a funcionar plenamente. Según datos de EL PAÍS, el servicio Servei d’Atenció i Suport a les Persones Afectades pel Terrorisme (SASPAT), creado para ofrecer apoyo centralizado a los afectados, todavía no cuenta con personal suficiente y, desde su apertura, solo ha recibido tres contactos: dos llamadas telefónicas y un correo electrónico.
La idea de crear el SASPAT surgió tras numerosas demandas de las asociaciones de víctimas, sobre todo después de los atentados del 17 de agosto de 2017, cuando los ataques en Cataluña dejaron 16 muertos y cientos de heridos. Entonces, muchos de los afectados quedaron sin apoyo institucional y sus intereses fueron defendidos principalmente por organizaciones de voluntarios. En octubre de 2025, la consejera de Interior de Cataluña, Núria Parlón, anunció públicamente la puesta en marcha del SASPAT, prometiendo un trato individualizado y asistencia tanto administrativa como psicológica.
Dificultades de personal
Sin embargo, en la práctica el servicio se ha enfrentado a serios problemas de personal. Según señala la responsable del área que gestiona el SASPAT, Alba Alfageme, el proceso de selección se ha prolongado debido a la especificidad del trabajo: no solo se requiere cualificación profesional, sino también una especial sensibilidad con el tema. Por ahora, solo la psicóloga ha comenzado a desempeñar sus funciones; los puestos de coordinador, abogado y administrador siguen vacantes. Las autoridades reconocen que la falta de presupuesto y la dificultad para encontrar candidatos adecuados están frenando el inicio del servicio.
Poca demanda y vacío informativo
Otra razón de la baja actividad es la limitada información proporcionada a los potenciales usuarios. Según Alfageme, muchas víctimas o bien desconocen la existencia de SASPAT, o ya han recibido el apoyo necesario por otras vías. Además, las estrictas normas de protección de datos personales impiden que la administración pueda buscar a los afectados y ofrecerles ayuda de manera directa. Las autoridades esperan incorporar expertos externos, incluidos especialistas de la organización UAVAT, cerrada previamente, que había prestado apoyo activo a las víctimas de los atentados del 17-A y llevaba tiempo reclamando la creación de un servicio estatal de asistencia.
Detalles del funcionamiento y perspectivas
En los últimos meses, SASPAT se ha limitado a crear un correo electrónico, celebrar cuatro reuniones de trabajo con la policía y a tratar cuestiones sobre intercambio de datos y tramitación de solicitudes. El proceso de contratación de personal continúa y, según promete el Ministerio del Interior, próximamente se sumarán consultores externos para formar a los nuevos empleados y transmitirles experiencia. A pesar del número mínimo de solicitudes, el departamento subraya que responde a todos los requerimientos recibidos.
Los problemas con la puesta en marcha de nuevos servicios públicos no son infrecuentes en España. Por ejemplo, recientemente se discutió en el país un incidente en un popular programa de televisión, cuando las participantes acabaron en el agua debido a la falta de preparación técnica del plató. Más detalles sobre este caso pueden encontrarse en el artículo sobre el incidente en el programa Supervivientes 2026.