Mossos reducen control en protestas de maestros tras escándalo de infiltración. La policía catalana ha disminuido su presencia en las protestas de maestros tras el escándalo por la infiltración. Las autoridades deben dar explicaciones en el Parlamento. La decisión responde a críticas y exigencias de dimisión.
En Cataluña, la policía Mossos d’Esquadra ha cambiado su enfoque respecto al control de las concentraciones masivas de docentes, que continúan en huelga debido al conflicto con el Departamento de Educación. Tras conocerse la infiltración de dos agentes policiales en una asamblea de profesores, la dirección de los Mossos decidió reducir su presencia en las protestas y no intervenir en acciones como el corte de carreteras. Esta decisión se toma en medio de duras críticas y peticiones de dimisión dirigidas a la consejera de Interior de Cataluña, Núria Parlon, y al director de la policía, Josep Lluís Trapero.
Reacción de las autoridades y de los políticos
El jueves, Parlon y Trapero deberán comparecer ante la comisión parlamentaria de Interior para dar explicaciones. En febrero y marzo, la policía ya había identificado a 76 participantes en las protestas, principalmente en los cortes de carreteras; sin embargo, en la última acción los Mossos observaron los hechos desde la distancia y solo intervinieron en caso de enfrentamientos entre conductores y manifestantes. Según datos de RUSSPAIN, las autoridades buscan evitar una escalada de tensión entre la policía y la comunidad educativa.
Motivos del cambio de táctica
El escándalo por la infiltración de dos empleadas del servicio de información de los Mossos en una asamblea de docentes en Barcelona ha llevado a revisar los métodos de actuación policial en este tipo de eventos. La tensión aumentó por un proyecto piloto que preveía la incorporación de agentes de paisano en las plantillas escolares. En este contexto, los partidos Junts, Comuns, CUP y ERC han exigido la dimisión de la cúpula del Ministerio del Interior y de la policía. Parlon ya ha declarado que se está analizando la proporcionalidad de la actuación policial y ha subrayado que la decisión de infiltración se tomó a nivel operativo sin su conocimiento.
La postura de los Mossos y del gobierno
La dirección de los Mossos d’Esquadra reconoció en una inusual declaración oficial el hecho de la infiltración y se remitió a los preceptos de su propio reglamento, que autorizan acciones de este tipo. No obstante, algunos agentes consideran que el momento escogido para esta actuación fue inapropiado, ya que existían otras vías para valorar la magnitud de las protestas y su repercusión social. A pesar de las críticas, el president Gerard Illa y la titular de Interior mantienen su respaldo a los Mossos d’Esquadra. El debate sobre la responsabilidad política por la actuación policial sigue abierto, como ocurre en otros casos polémicos ligados a conflictos entre las administraciones regionales y los cuerpos de seguridad. Disputas similares sobre la responsabilidad política y su influencia en las decisiones del ámbito autonómico ya han surgido anteriormente, por ejemplo, en la situación relacionada con las acusaciones al gobierno catalán respecto al presupuesto.