Escándalo en torno a «Fadi»: ¿sigue viva la vaca talismán del candidato del PP? En Córdoba se ha desatado una polémica sobre el destino de «Fadi», la vaca talismán de Juan Manuel Moreno Bonilla. Medios y representantes del PP ofrecen versiones contrapuestas. La historia se ha convertido en un inesperado foco en el final de la campaña electoral.
En Córdoba, a las puertas de la recta final de la campaña electoral, estalló una polémica inesperada: ¿sigue viva «Fadi», la vaca talismán del candidato del Partido Popular Juan Manuel Moreno Bonilla? La pregunta sobre el destino del animal se convirtió en uno de los temas más comentados de los últimos días, eclipsando incluso el, por lo general, tranquilo desarrollo de la campaña.
La historia comenzó hace ocho años, cuando Moreno Bonilla visitó por primera vez la granja familiar El Cruce y se fotografió con una enorme vaca llamada «Fadi». En aquel entonces, el animal pesaba 800 kilos y producía hasta 80 litros de leche al día. La foto con la vaca se difundió rápidamente por los mensajeros, y el propio candidato se convirtió poco después en presidente de Andalucía con el apoyo de Ciudadanos y Vox.
Desde entonces, «Fadi» se convirtió en el símbolo no oficial de las campañas de Moreno Bonilla. En 2022, él regresó a la granja, asegurando en redes sociales que la vaca estaba «en excelente forma» y esperando repetir la buena suerte. Sin embargo, este año la situación cambió radicalmente: los periodistas comenzaron a investigar si la famosa vaca seguía realmente viva.
Según Diario de Sevilla, uno de los ganaderos informó que «Fadi» murió hace casi dos años. Esta información fue confirmada por otros propietarios de la finca, y el medio eldiario.es publicó un reportaje señalando que el talismán de la campaña ya no participaba en las elecciones. Los representantes del Partido Popular no comentaron la situación durante bastante tiempo, lo que solo avivó aún más el interés.
A principios de la semana, Moreno Bonilla en un encuentro informal con periodistas declaró que «Fadi» está viva y se encuentra bien después del tratamiento. Sus palabras se difundieron rápidamente por los medios, generando una nueva ola de debates. Sin embargo, unas horas más tarde, los representantes de la campaña admitieron que no tienen información precisa sobre el estado del animal y que será necesario un contacto adicional con los ganaderos.
El escándalo en torno a «Fadi» resultó ser un giro inesperado en la recta final de una campaña que hasta entonces se desarrollaba sin conflictos agudos ni declaraciones ruidosas. La atención pública al destino de la vaca fue tan alta que, incluso frente a otros acontecimientos destacados —como la visita de Isabel Díaz Ayuso a México o la llegada de un crucero a Tenerife—, esta historia se convirtió en una de las más comentadas en Andalucía.
La cuestión sobre el destino de «Fadi» recordó cómo los símbolos y los pequeños detalles pueden influir en el rumbo de una campaña y la atención pública. Situaciones similares ya han surgido en otras regiones: por ejemplo, en Huelva, los retos medioambientales y las consecuencias de un accidente también se convirtieron en un factor electoral, como se señaló en el artículo sobre el impacto de los conflictos agrarios y medioambientales en el proceso electoral.
Para referencia: la esperanza de vida media de las vacas es de 15 a 20 años, aunque algunos ejemplares pueden llegar a vivir hasta 48 años, como ocurrió con la récord Big Bertha en Irlanda. Sin embargo, en el caso de «Fadi», aún no se ha dado una respuesta definitiva sobre su destino, y esta cuestión se ha convertido en el símbolo de toda la campaña de 2026 en Andalucía.