Científicos españoles descubren una nueva falla cerca de la costa de Almería: riesgo para el litoral. A 60 km de Almería se ha identificado una nueva falla en el fondo del mar de Alborán. El estudio revela que la estructura ya muestra actividad y podría estar relacionada con terremotos históricos. Expertos instan a considerar esta información en la planificación del litoral.
A 60 kilómetros de la costa de Almería, científicos españoles han registrado la formación de una nueva falla en el fondo del mar de Alborán. El descubrimiento, realizado por un equipo del Instituto de Ciencias del Mar (CSIC), cambia la percepción sobre el riesgo sísmico en la región y subraya la necesidad de revisar los enfoques para la protección de las zonas costeras.
El estudio, publicado en la revista Tectonics, se centra en las terrazas submarinas al suroeste de Almería. Estas estructuras geológicas están relacionadas con un sistema de fallas con orientación norte-sur, que apenas comienza a formarse. Los científicos lograron registrar las primeras etapas del desarrollo de la falla, un fenómeno poco común en zonas oceánicas, donde estos procesos suelen permanecer ocultos a la observación.
El mar de Alborán es conocido por su compleja geodinámica: aquí confluyen las placas euroasiática y africana. Aunque los datos históricos muestran una actividad sísmica moderada, las mediciones actuales revelan que la corteza terrestre en esta zona se está deformando activamente. Para analizar el fondo marino se utilizaron datos batimétricos recolectados mediante un vehículo submarino autónomo (ROV), lo que permitió obtener una imagen detallada de la morfología e identificar signos de movimiento de las rocas.
Según los autores del estudio, captar el momento exacto en que una falla comienza a formarse es sumamente difícil, ya que los procesos geológicos se extienden durante miles de años. Sin embargo, las tecnologías actuales permiten observar estos cambios con una precisión de hasta un metro. El equipo de investigación señala que estos dispositivos se están volviendo imprescindibles para estudiar fallas activas en zonas de difícil acceso, donde las observaciones directas son imposibles.
Los datos recopilados indican que la nueva estructura ya muestra signos de actividad. Los científicos sugieren que esta falla podría haber sido la fuente del terremoto de 1910 en Adra, que causó daños en la ciudad y se sintió en todo el sureste de la península ibérica. Además, los especialistas no descartan que la falla en formación se fusione en el futuro con el sistema de Al-Idrissi, responsable del potente sismo de magnitud 6,4 en Marruecos.
Aunque el Mediterráneo occidental se considera tradicionalmente una zona de riesgo moderado, los expertos subrayan que áreas de deformación lenta, como el mar de Alborán, pueden ocultar fallas desconocidas capaces de provocar terremotos destructivos cada varios miles de años. Esto exige revisar los modelos de evaluación de riesgos e incorporar nuevos datos en los planes de desarrollo de las zonas costeras.
La localización de fuentes sísmicas submarinas se vuelve clave para prevenir catástrofes y responder a tiempo ante posibles tsunamis. Los autores del estudio recomiendan a las autoridades considerar la información geológica al diseñar y construir en la costa. Este enfoque permitirá aumentar la resiliencia de la infraestructura y minimizar las consecuencias de posibles desastres naturales.
Contexto: el mar de Alborán es parte del mar Mediterráneo, situado entre España y Marruecos, donde convergen dos placas tectónicas. En el siglo XX se registraron terremotos en esta zona, aunque la mayoría de los eventos importantes ocurrieron en tierra firme. En los últimos años, la atención a las fallas submarinas ha crecido debido al aumento de la población y al desarrollo urbanístico de la costa. Las autoridades españolas ya se han visto obligadas a tomar en cuenta estos nuevos riesgos en su planificación, como sucedió tras la visita del Papa León XIV, que motivó debates sobre la resiliencia social y de infraestructuras en el país (más sobre la reacción de las autoridades).