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En Madrid falleció la legendaria periodista de la época de la Transición

Ricardo Rubio Español.News

Publicado por Ricardo Rubio

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En Madrid falleció la legendaria periodista de la época de la Transición

Fallece la primera directora de EL PAÍS y símbolo del periodismo español. En Madrid, a los 76 años, ha fallecido Soledad Gallego-Díaz, la primera mujer en dirigir EL PAÍS y una de las figuras clave del periodismo español. Se hizo reconocida por la publicación del proyecto de la Constitución de 1978.

En Madrid ha fallecido Soledad Gallego-Díaz, una periodista cuyo nombre se ha convertido en símbolo de profesionalismo e independencia en los medios españoles. Tenía 75 años. Fue ella quien, a los 26 años, publicó en la revista Cuadernos para el diálogo el proyecto secreto de la Constitución de 1978, lo que se convirtió en uno de los grandes escándalos periodísticos del periodo de la Transición. Este gesto no solo reveló al público un documento fundamental, sino que también estableció un nuevo estándar de transparencia para la prensa española.

Trayectoria profesional

Soledad Gallego-Díaz desarrolló su carrera desde corresponsal hasta convertirse en la primera mujer directora de EL PAÍS, asumiendo el cargo en 2018. Trabajó en Bruselas, Londres, París, Nueva York y Buenos Aires, cubriendo acontecimientos internacionales clave, incluyendo la disolución de la URSS y los cambios políticos en Europa. En distintos periodos ocupó el puesto de subdirectora bajo tres directores del periódico, además de ser analista política, editora, profesora y defensora de los intereses de los lectores.

En los últimos años, Gallego-Díaz mantenía una columna semanal en la aplicación Ideas y colaboraba con la Cadena Ser. Sus textos se caracterizaban por la precisión, la concisión y el respeto al lector: nunca imponía su opinión, sino que presentaba hechos y argumentos, invitando a la reflexión incluso a los colegas más experimentados.

Ética y principios

Gallego-Díaz fue considerada uno de los principales referentes morales para varias generaciones de periodistas. Repetidamente destacaba que lo fundamental en la profesión es el trabajo en equipo y el respeto a los estándares. En 2018, al recibir el premio Ortega y Gasset, señaló que son las redacciones las que hacen grandes a los medios, y que el trabajo conjunto permite distinguir el periodismo de calidad del superficial.

En abril, pese a una grave enfermedad, participó en la ceremonia de entrega del primer premio FAPE a la ética periodística. En su discurso, Gallego-Díaz subrayó el derecho del periodista a rechazar actos que contradigan los principios profesionales, incluso aunque eso suponga un riesgo para su carrera. Al inicio de su trayectoria ya se enfrentó a una situación similar: en 1975 fue despedida de la agencia Pyresa por participar en una huelga, un paso que se convirtió en ejemplo para muchos colegas.

Personalidad e influencia

Soledad Gallego-Díaz nació en Madrid en 1951, en una familia con fuertes tradiciones políticas. Su padre, matemático y republicano, influyó notablemente en la formación de sus ideas, aunque sus convicciones personales nunca le impidieron mantenerse objetiva. No aceptaba el paternalismo ni hacía hincapié en su condición de primera mujer en la profesión, optando por demostrar su competencia con hechos.

La publicación del proyecto de Constitución fue no solo un éxito profesional, sino también un ejemplo de responsabilidad ciudadana. Junto a sus colegas, logró que un documento fundamental para el país estuviese al alcance de la sociedad, pese a las acusaciones de irresponsabilidad. Este episodio demostró que para ella el periodismo no es solo un trabajo, sino una herramienta para el cambio real.

La dirección de EL PAÍS y las reformas

En 2018, Gallego-Díaz asumió la dirección de EL PAÍS en un momento complicado para el periódico. No enfatizó su nombramiento como un precedente, sino que inició de inmediato reformas: renovó la redacción, implantó un sistema de acceso de pago y promovió una amplia investigación sobre casos de pederastia en la Iglesia católica. Bajo su liderazgo, el diario atravesó la pandemia, cuando todo el equipo trabajaba a distancia y la información seguía siendo accesible para los lectores.

Dentro del equipo, Gallego-Díaz gozaba de una confianza excepcional: el 97% de los empleados votó a favor de su candidatura. Siempre recalcaba que el éxito de la publicación dependía del trabajo conjunto y del respeto por los estándares profesionales. Su enfoque de liderazgo se caracterizaba por la discreción y la atención al detalle, lo que permitió al periódico mantener su posición en el mercado.

Memoria y legado

Tras dejar el cargo de directora en 2020, Gallego-Díaz regresó al periodismo de opinión, continuando su influencia en la comunidad profesional. Sus colegas destacan no solo su profesionalismo, sino también sus cualidades personales: sentido del humor, apertura y capacidad para brindar apoyo en momentos difíciles. Al igual que con otros periodistas destacados, su memoria estará asociada a la integridad y la disposición para defender sus convicciones.

En el periodismo español, Gallego-Díaz permanecerá como un ejemplo para quienes creen que la profesión exige no solo destreza, sino también honestidad interior. Su enfoque hacia el trabajo y la vida se relaciona con los valores que también se pusieron de relieve en otros reconocimientos a periodistas, por ejemplo, durante la entrega de los Premis Nacionals de Comunicació, según se informó recientemente en la ceremonia en Sabadell.

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