Juicio contra el actor Luis Lorenzo: acusado de maltrato a una familiar anciana. En Madrid ha comenzado un proceso de alto perfil contra Luis Lorenzo y su pareja. Ambos están acusados de maltratar a una tía de 85 años. Testigos relataron casos de falta de comida y restricciones impuestas a la mujer mayor.
En Madrid ha comenzado el juicio contra el actor Luis Lorenzo y su pareja Arancha Palomino, acusados de maltrato y negligencia hacia la tía de la mujer, de 85 años, fallecida en el verano de 2021. En las audiencias, exempleadas del hogar declararon sobre las duras condiciones de vida de la anciana en la casa de los acusados: falta de comida, escasez de ropa y la imposibilidad de usar un baño privado. Según su testimonio, los alimentos de la casa eran exclusivamente para los hijos de la pareja, mientras que la mujer dormía en una cama infantil y solo disponía de un cambio de ropa.
Las cuidadoras también revelaron que Arancha Palomino prohibía a su tía utilizar el baño de la vivienda, obligándola a ir a un aseo comunitario en el garaje. Según los testimonios, la medicación de la anciana solo era suministrada por su sobrina y las cuidadoras no tenían acceso a los medicamentos. Algunas de ellas señalaron que los hijos de los acusados mostraban actitudes agresivas hacia la familiar mayor y que los intentos por protegerla generaban conflictos con la dueña de la casa.
La Fiscalía solicita para Luis Lorenzo y Arancha Palomino seis años de prisión por los delitos de maltrato y administración indebida de fondos. La acusación particular reclama un castigo más severo: más de diez años de cárcel, sumando cargos de estafa, detención ilegal y falsificación de documentos. El cargo inicial de homicidio fue retirado tras detectarse errores en el primer informe pericial, que había sugerido un envenenamiento.
En el caso también figura la última cuidadora que estaba con la mujer en el momento de su fallecimiento. Para ella, la fiscalía solicita dos años y medio de prisión. Especial atención recibió el episodio en el que la anciana fue dejada durante ocho horas en una cafetería VIPS, donde los empleados del establecimiento se vieron obligados a llamar a la policía debido a su estado. Según los trabajadores, los familiares justificaron el retraso con un problema técnico en el vehículo, pero posteriormente se descubrió que estaban celebrando un cumpleaños en un parque de atracciones.
La familia de la fallecida, originaria de Asturias, asegura que antes de mudarse a Madrid la mujer era completamente independiente, se encargaba de las tareas domésticas y vendía en el mercado. Los familiares afirman que la sobrina se la llevó sin previo aviso y que después de eso perdieron el contacto con ella. Las cuidadoras, por su parte, señalan que en la casa de Lorenzo y Palomino la anciana prácticamente no tenía autonomía y no podía salir a la calle sin compañía.
Trabajadores de las agencias de atención a personas mayores destacan que las condiciones laborales en la casa de los acusados eran extremadamente difíciles: se les asignaba la limpieza en condiciones insalubres y la firma de los contratos laborales se posponía constantemente. Algunas cuidadoras tuvieron que comprar alimentos y medicinas con su propio dinero, y varias de ellas renunciaron debido a las amenazas por parte de la propietaria.
El proceso judicial ha puesto de relieve el problema del cuidado de las personas mayores en residencias privadas y los posibles abusos por parte de familiares. En España, estos casos están generando debate público, especialmente ante el aumento del número de ciudadanos mayores. A modo de comparación, en otras regiones del país también se están celebrando juicios notorios relacionados con conflictos familiares y herencias, como en el caso de la reestructuración del club de fútbol de Oviedo, sobre lo cual se informó anteriormente en un reportaje de russpain.com.
Según datos oficiales, en España la proporción de ciudadanos mayores de 65 años supera el 20%, lo que supone una carga adicional para el sistema de apoyo social. En los últimos años, las autoridades han reforzado el control sobre las condiciones de vida de los mayores, sin embargo, los casos de abusos en viviendas privadas siguen saliendo a la luz. El resultado del proceso contra Luis Lorenzo y Arancha Palomino podría sentar un precedente para casos similares en el futuro.