El verano de 2026 ha roto todos los registros en España. El calor arrancó el 17 de mayo y, a estas alturas, no da tregua. Las máximas siguen muy por encima de lo normal para estas fechas, entre 5 y 10 grados más, según la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet). Es el verano más cálido desde que hay datos, al menos desde 1869. Los récords anteriores han quedado atrás.
Durante el verano de 2026 se contabilizaron 61 días bajo ola de calor, un récord absoluto nunca antes registrado en España.
El norte y noreste han sido los más castigados. País Vasco, Navarra, Aragón y Cataluña han tenido medias entre 3,5º y 4,5º por encima de lo habitual. Allí, el calor extremo se ha vuelto rutina. En septiembre, hubo días de 35 a 40 ºC. La Aemet emitió avisos especiales en varias comunidades.
No solo ha sido cuestión de duración. En junio, julio y agosto se contaron 61 días de ola de calor. Eso es dos de cada tres días del verano. Es un récord absoluto, según la Agencia Estatal de Meteorología y el seguimiento de medios nacionales como La Razón.
La Aemet prevé que el otoño de 2026 será más cálido de lo habitual en casi toda España, con una probabilidad de entre el 60% y el 70% de temperaturas superiores a la media en varias regiones.
Para el otoño, las previsiones apuntan a que el calor seguirá en casi todo el país. Puede que llueva más en el norte y el oeste, lo que daría algo de alivio en esas zonas.
Los datos dejan claro que España está ante un cambio climático real. El verano se ha alargado a cuatro meses y las olas de calor ya no son la excepción. Esto obliga a repensar infraestructuras, servicios y costumbres. Lo que se ha visto en 2026 muestra la urgencia de prevenir y adaptarse a episodios extremos que empiezan a ser la nueva norma. Según la Aemet, España ya vive condiciones que antes solo se esperaban para mediados de siglo.