Diplomáticos y expertos analizan en Barcelona los desafíos de la seguridad común europea. El aumento de tensiones globales y las demandas de la OTAN marcan el debate. La autonomía estratégica y el papel de la UE, en el centro.
La seguridad internacional europea se enfrenta a una de sus etapas más complejas desde el final de la Guerra Fría. En Barcelona, la VI edición del Seminario sobre Geopolítica reunió este miércoles a diplomáticos, investigadores y especialistas para analizar el impacto de la escalada armamentística y la fragilidad del multilateralismo, según informa EL PAÍS. El evento, organizado por la Fundación Internacional Olof Palme, EL PAÍS y la Barcelona School of Management de la Universitat Pompeu Fabra, coincidió con la cumbre de la OTAN en Ankara, donde las exigencias de Estados Unidos para que España incremente su gasto militar añadieron presión al debate.
El presidente de la Fundación Internacional Olof Palme, Bernat Giral Balletbò, abrió la jornada reivindicando la continuidad del trabajo por la paz y el multilateralismo, especialmente tras el fallecimiento de la fundadora Anna Balletbò. Giral Balletbò subrayó la urgencia de mantener espacios de diálogo ante el aumento de conflictos internacionales y la erosión de las reglas compartidas.
En la primera mesa, Mariano Aguirre, del Barcelona Centre for International Affairs (CIDOB), y Lluís Bassets, exdirector de EL PAÍS Cataluña, abordaron los principales focos de tensión: las guerras en Ucrania, Irán y Gaza, la falta de una estrategia clara de Estados Unidos en Oriente Próximo y el papel dual de China y Rusia en el escenario global. Aguirre advirtió sobre la posición vulnerable de Europa, atrapada entre Rusia y Estados Unidos, y la incertidumbre respecto a la relación futura con China y el peso creciente de los BRICS. Bassets defendió que la seguridad común depende de reglas compartidas y alertó sobre los desafíos que plantean el espacio exterior y el entorno digital, donde la ausencia de normas podría agravar la inseguridad.
El foro continuó con mesas centradas en el papel de la Unión Europea en un sistema internacional en transformación y en las propuestas para reforzar la seguridad nacional. Carme Colomina (CIDOB), Rafael Martínez (Universitat de Barcelona) y Sonia Andolz debatieron sobre la autonomía estratégica europea y la posibilidad de crear un ejército común, en un contexto de incertidumbre sobre la capacidad de la UE para responder a amenazas externas.
Antes de la tercera mesa, Pierre Schori, diplomático y político sueco, recordó la figura de Olof Palme como mediador internacional y destacó la importancia de su legado en el centenario de su nacimiento. Junto a Cristina Gallach, ex secretaria de Estado y ex alta funcionaria de la ONU, analizaron el futuro del proyecto europeo y la necesidad de fortalecer el multilateralismo y las alianzas para afrontar un entorno geopolítico cada vez más inestable.
El contexto actual está marcado por más de 50 conflictos activos en el mundo y una creciente desconfianza en el derecho internacional. La presión de la OTAN sobre los países europeos para aumentar el gasto en defensa refleja la preocupación por la seguridad colectiva. España, como miembro de la Alianza Atlántica y de la Unión Europea, se encuentra en el centro de estos debates, con implicaciones directas para su política exterior y su papel en la estabilidad regional. La discusión sobre la autonomía estratégica europea y la posible creación de un ejército común sigue abierta, mientras la UE busca adaptarse a un escenario internacional en rápida transformación.