Un incendio en Vall d'Uixò obliga a evacuar a 15.000 personas en 15 municipios. Siete personas resultan heridas. Otro fuego en Manises deja un fallecido y cinco heridos. Las autoridades mantienen la alerta.
Un incendio forestal declarado este sábado en la Vall d'Uixò, al sur de la provincia de Castellón, ha provocado la evacuación urgente de unas 15.000 personas en 15 municipios. El fuego, que ya abarca un perímetro de 21 kilómetros, sigue fuera de control y supera la capacidad de extinción de los servicios de emergencia, según han confirmado las autoridades autonómicas tras la reunión del Centro de Coordinación Operativa Integrado (Cecopi).
El president de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, ha detallado que los desalojos han afectado a dos barrios de Vall d'Uixò y dos de Betxí, mientras que el resto de la población en estos municipios permanece confinada. Además, se han evacuado localidades como Vilavella, Artana, Eslida, Tales, Artesa (pedanía de Onda), Aín, Alcudia de Veo, Alfondeguilla, Sueras, Torralba, Villamalur, Fuentes de Ayódar y Chóvar. El operativo ha contado con la colaboración de la ministra de Ciencia, Innovación y Universidades, Diana Morant, y la delegada del Gobierno en la Comunitat, Pilar Bernabé.
La rápida propagación del fuego obligó a actuar con urgencia, en ocasiones con apenas margen de tiempo para organizar la salida de los vecinos. Muchos de los evacuados se encontraban en segundas residencias y han podido regresar a sus domicilios habituales, mientras que se han habilitado polideportivos en Nules, Moncofa y Onda, y próximamente en Segorbe, para acoger a quienes no disponen de alternativa.
El balance sanitario deja, por el momento, siete personas heridas. Una de ellas ha sido ingresada en la unidad de Quemados del hospital la Fe de Valencia, mientras que otras seis han recibido atención en Urgencias. Tres de estos pacientes permanecen hospitalizados por inhalación de humo en el hospital de La Plana, según datos del Centro de Información y Coordinación de Urgencias (CICU).
En paralelo, otro incendio forestal en la zona del barranco del Salt de l'Aigua, en Manises (Valencia), ha causado la muerte de una persona y ha dejado cinco heridos más, afectados por inhalación de humo y quemaduras. Todos ellos han sido trasladados al Hospital de Manises, según ha confirmado el Ayuntamiento y recoge Europa Press.
La coordinación entre cuerpos de seguridad, Generalitat, diputación y ayuntamientos ha sido clave para gestionar la evacuación masiva y garantizar la seguridad de los afectados. El president Pérez Llorca ha agradecido el esfuerzo de todos los implicados, subrayando la cooperación entre administraciones y la respuesta de los alcaldes de los municipios afectados.
Estos incendios se producen en un contexto de especial vulnerabilidad para varias regiones españolas, donde los episodios de fuego forestal han obligado en los últimos años a tomar medidas excepcionales. Recientemente, la recuperación de la movilidad en ocho municipios de Girona tras el incendio de Les Gavarres, que arrasó 2.300 hectáreas, marcó otro episodio crítico en la gestión de emergencias, como se detalla en la información sobre el fin del confinamiento en Girona tras el incendio de Les Gavarres.
En España, la temporada de incendios forestales suele intensificarse entre junio y septiembre, aunque los episodios graves pueden producirse en cualquier momento del año debido a la sequía y las altas temperaturas. La Comunitat Valenciana ha reforzado en los últimos años sus protocolos de prevención y respuesta, pero la magnitud de algunos siniestros sigue poniendo a prueba la capacidad de reacción de los servicios de emergencia. La evacuación de miles de personas en tan corto plazo evidencia la complejidad de estos operativos y la necesidad de mantener la alerta ante condiciones meteorológicas adversas.