Ramon Lapiedra, catedrático de Física Teórica y exrector, muere a los 86 años. Su trabajo unió ciencia, activismo y renovación universitaria. Su influencia marcó la física y la vida cultural en Valencia.
El fallecimiento de Ramon Lapiedra a los 86 años marca el final de una etapa clave para la ciencia y la vida universitaria en Valencia. Reconocido catedrático de Física Teórica, Lapiedra fue una figura central tanto en el ámbito académico como en el impulso de movimientos sociales y culturales. Su trayectoria estuvo marcada por la búsqueda de respuestas a grandes preguntas sobre el universo, el determinismo y la libertad humana, temas que abordó en obras como Els dèficits de la realitat i la creació del món y su versión en castellano, Las carencias de la realidad. La conciencia, el universo y la mecánica cuántica.
Lapiedra dedicó parte de su carrera a acercar la física cuántica y los debates filosóficos a un público más amplio, especialmente a quienes no contaban con formación científica. Su interés por explicar conceptos complejos, como el papel del azar y la libertad en la naturaleza, lo llevó a escribir libros divulgativos y a participar activamente en debates sobre el sentido de la existencia y el papel de la ciencia en la sociedad.
Más allá de su labor investigadora, Lapiedra fue clave en la transformación de la universidad valenciana. Durante su etapa como rector, impulsó la modernización de la institución, alejándola de estructuras anquilosadas y promoviendo una apertura hacia la excelencia académica y la internacionalización. Su gestión dejó una huella duradera, visible en la posición actual de la universidad en los rankings internacionales.
Lapiedra también se implicó en movimientos cívicos y culturales, defendiendo la dignificación del valenciano tras décadas de persecución. Su moderación en la mayoría de los ámbitos contrastaba con su firmeza en la defensa de la lengua y la cultura propias, lo que le valió tanto apoyos como críticas desde distintos sectores. Participó en plataformas como Valencians pel Canvi, enfrentándose a figuras políticas relevantes y promoviendo la participación de profesionales y docentes en la vida pública.
El legado de Lapiedra se extiende a través de sus discípulos, colegas y amigos, muchos de los cuales ocupan hoy puestos destacados en la universidad y la vida cultural valenciana. Su influencia se percibe en la forma de entender la ciencia, el compromiso social y la defensa de la pluralidad cultural. La comunidad universitaria y científica pierde a una de sus voces más lúcidas y comprometidas, en un momento en que la divulgación y el pensamiento crítico resultan esenciales ante la proliferación de discursos pseudocientíficos y la banalización del conocimiento.
Como contexto, la figura de Ramon Lapiedra representa una generación de académicos que combinaron excelencia científica con activismo social. La física cuántica, campo en el que destacó, sigue siendo una de las áreas más complejas y debatidas de la ciencia moderna, con implicaciones filosóficas sobre el determinismo y la libertad que aún generan discusión. La Universidad de Valencia, donde Lapiedra dejó su impronta, es una de las más antiguas de España y ha sido motor de renovación en la región. La defensa del valenciano, por su parte, continúa siendo un tema central en la vida cultural y política de la Comunidad Valenciana.