España mueve ficha en política exterior. Los Reyes Felipe VI y Letizia han arrancado su primer viaje de Estado a Finlandia con la defensa y la seguridad como eje central. Por primera vez, una visita oficial incluye paradas en bases militares. Llega justo cuando la frontera entre Finlandia y Rusia, la más larga de la OTAN y la Unión Europea con 1.340 kilómetros, se ha vuelto un punto caliente tras la entrada de Finlandia en la Alianza Atlántica en 2023. El Ministerio de Asuntos Exteriores español destaca que el viaje, del 5 al 7 de octubre, con paradas en Helsinki y Rovaniemi, pone el foco en la autonomía estratégica y la seguridad europea con una visión "360 grados" que abarca tanto el Ártico como el Báltico.
No es solo un gesto. España ha decidido enviar unidades de montaña a ejercicios de la OTAN en el Ártico. Refuerza así la vigilancia y la capacidad de reacción en la zona. El Rey visitará la Base de Fuerzas Terrestres de la Brigada Jaeger y el Ala Aérea de Laponia. Allí, Finlandia desplegará sus nuevos cazas F-35 estadounidenses, aunque España ha descartado comprarlos. Según la agencia EFE, la visita a instalaciones militares es una novedad en la agenda de los Reyes y muestra el compromiso español con la nueva seguridad en el norte de Europa.
España se ha comprometido formalmente a participar en la formación de las Forward Land Forces de la OTAN en Finlandia, un paso inédito en la política de defensa española.
La cooperación militar llega en un momento de máxima alerta. Finlandia ha donado 3.000 millones de euros en ayuda y armas a Ucrania. Mantiene un programa de «defensa total» que implica a militares y civiles. El país tiene 900.000 reservistas, el 16% de su población, y la mayor red de búnkeres de la Unión Europea. El servicio militar sigue siendo obligatorio para los hombres. El gasto en Defensa llega al 2,9% del PIB, muy por encima del nivel español. La presencia española en Rovaniemi responde a la estrategia de reforzar el flanco norte de la OTAN tras la entrada de Finlandia en la Alianza en abril de 2023.
Pero el choque entre Madrid y Helsinki sigue siendo el presupuesto militar. El Gobierno de Petteri Orpo quiere subir la inversión en Defensa y en I+D+i. España, en cambio, mantiene cautela en las negociaciones de los próximos presupuestos europeos. Fuentes diplomáticas finlandesas citadas por EL MUNDO insisten en que la amenaza rusa es real y ven posible que Moscú aumente sus operaciones híbridas, incluso contra países del sur de Europa. El Ministerio de Asuntos Exteriores español repite que la política de defensa nacional busca proteger todas las fronteras europeas.
La visita de los Reyes a Finlandia coincide con un aumento de las amenazas híbridas en la región, como ciberataques, uso de drones y sabotajes, lo que ha llevado a ambos países a intensificar la cooperación en materia de seguridad y defensa.
La guerra híbrida ya se nota en Finlandia. Hay ataques cibernéticos, drones, amenazas a cables submarinos en el Báltico y campañas de desinformación. Todo esto viene de Moscú. Las autoridades finlandesas esperan que estas acciones aumenten en el primer trimestre del año, justo cuando celebran elecciones. Para responder, Finlandia ha reforzado la cooperación con otros países y ha entrado en el programa de cazas F-35, con la compra de 64 unidades.
La visita de Felipe VI a las bases militares finlandesas busca mostrar el compromiso español con el flanco este de la OTAN, pero también recordar que hay que reforzar la frontera sur. Tras el cruce masivo de inmigrantes a Ceuta, la ministra del Interior de Finlandia llegó a apoyar la exclusión de España del espacio Schengen, aunque su Gobierno rectificó poco después. Este episodio dejó clara la diferencia de sensibilidad sobre la gestión de fronteras y la respuesta a los ataques híbridos dentro de la Alianza.
La presencia española en Finlandia, aunque de momento limitada a un ejercicio concreto, responde al anuncio de Pedro Sánchez tras la cumbre de la OTAN en Ankara. El objetivo es reforzar la disuasión y la vigilancia en el Alto Norte, en línea con la estrategia de la Alianza Atlántica. Antes de la llegada de las tropas, Felipe VI será quien represente el compromiso nacional en suelo finlandés, según El País.
El viaje de los Reyes a Finlandia llega en un momento en que la seguridad europea se redefine y los equilibrios dentro de la OTAN se ponen a prueba. Finlandia apuesta fuerte por la defensa, mientras España sigue con cautela en el gasto militar. Pero los dos países comparten la preocupación por la amenaza rusa y la necesidad de cooperar. En este contexto, la visita real tiene peso estratégico y político. Coloca a España en el centro del debate sobre la seguridad continental. La atención internacional sobre la familia real española ha crecido en los últimos meses, como se vio en el caso de Irene Urdangarin, lo que refuerza el impacto simbólico de este viaje. La decisión de mandar tropas al Ártico y la presencia del Rey en bases clave muestran que España quiere un papel más activo en la defensa europea, aunque las diferencias de presupuesto y enfoque sigan marcando la relación con sus socios del norte.