La Policía Nacional investiga la muerte de dos hombres localizados este domingo en Salamanca y Valladolid. Los cuerpos fueron hallados en una fuente y en el río Pisuerga. Las causas aún no se han determinado.
La mañana del domingo en Castilla y León estuvo marcada por el hallazgo de dos cadáveres en espacios públicos de Salamanca y Valladolid, en sucesos independientes que han activado investigaciones policiales. El primer caso se registró en Salamanca, donde los servicios de emergencia recibieron una alerta a las 8:00 horas sobre una persona inconsciente y parcialmente sumergida en una fuente de la avenida de la Merced, junto al Parque Municipal de Bomberos. Al llegar, los equipos de la Policía Local, Policía Nacional y Emergencias Sanitarias-Sacyl solo pudieron confirmar el fallecimiento de un hombre de unos 40 años. La Policía Nacional asumió la investigación para esclarecer las circunstancias del deceso.
Menos de una hora después, en Valladolid, un piragüista que navegaba por el río Pisuerga localizó el cuerpo sin vida de otro hombre en la margen izquierda, a la altura de la calle María Moliner. El aviso al 112 movilizó a los Bomberos del Ayuntamiento de Valladolid, que recuperaron el cadáver y lo trasladaron a la orilla. También acudieron efectivos de Emergencias Sanitarias-Sacyl, Policía Municipal y Policía Nacional. Un forense fue desplazado al lugar y la investigación quedó en manos de la Policía Nacional, que trabaja para determinar cómo se produjo la muerte.
Por el momento, no se han difundido datos sobre la identidad de ninguno de los fallecidos ni sobre las causas exactas de los fallecimientos. Las autoridades mantienen abiertas ambas investigaciones y no descartan ninguna hipótesis hasta contar con los resultados forenses y las pruebas recogidas en los escenarios.
Estos incidentes han generado inquietud en ambas ciudades, donde la presencia policial y de servicios de emergencia fue notable durante la mañana. Según datos del Instituto Nacional de Estadística, en España los hallazgos de cadáveres en espacios públicos suelen activar protocolos de actuación rápida para preservar pruebas y garantizar la seguridad de la zona. En casos similares, la identificación de las víctimas y la determinación de las causas de muerte pueden requerir varios días, dependiendo de la complejidad de las circunstancias y de la disponibilidad de testigos o imágenes de cámaras de seguridad. La colaboración ciudadana es clave en este tipo de investigaciones, aunque en estos dos sucesos no se ha informado de la existencia de testigos directos. La Policía Nacional mantiene la confidencialidad sobre los avances hasta esclarecer los hechos y comunicar los resultados a las familias afectadas.