El president Salvador Illa y Oriol Junqueras obtienen notas justas en la encuesta de GESOP. Sílvia Orriols supera en valoración a Carles Puigdemont. El Govern afronta críticas y solo un tercio aprueba su gestión.
El último sondeo del Gabinet d'Estudis Socials i Opinió Pública (GESOP) para EL PERIÓDICO sitúa a Salvador Illa, president de la Generalitat, y a Oriol Junqueras, líder de ERC, como los únicos dirigentes catalanes que alcanzan el aprobado en valoración ciudadana en el ecuador de la legislatura. Illa obtiene un 5,3 y Junqueras un 5, mientras que el resto de líderes queda por debajo de la nota mínima, reflejando el desgaste político tras meses marcados por crisis en Rodalies y huelgas en sectores clave.
La encuesta revela que Sílvia Orriols, al frente de Aliança Catalana y con solo dos años en el Parlament, logra una puntuación de 4,2, superando a Carles Puigdemont, líder de Junts, que se queda en 3,8. Este resultado se produce justo después del respaldo de la justicia europea a la amnistía, un contexto que no ha mejorado la percepción sobre Puigdemont. Orriols, además de contar con el apoyo de sus propios votantes (8,9), recibe valoraciones positivas de los electores de Vox (5,7) y Junts (5), lo que amplía su base de simpatizantes más allá de su partido.
En el caso de Illa, el respaldo proviene principalmente de los votantes socialistas, que le otorgan un 7, pero también de los de ERC (5,6) y los Comuns (5,9). Junqueras, por su parte, suma apoyos de los republicanos (6,8), los Comuns (5,7), el PSC (5,1) y, en menor medida, Junts y la CUP (4,9). Puigdemont solo es aprobado por los votantes de ERC y, de forma más destacada, por los de Junts, que le dan un 7.
Jéssica Albiach, líder de los Comuns en el Parlament, se queda cerca del aprobado con un 4,6, tras haber sido clave en la aprobación de los presupuestos de 2026. En la parte baja del ranking aparecen Alejandro Fernández (PP) con un 3,2, Pilar Castillejo (CUP) con un 3,9 y el líder de Vox, Ignacio Garriga, que cierra la lista con un 2,7.
El Govern de Illa, pese a la aprobación de los presupuestos, no logra convencer a la mayoría: solo el 29,3% de los encuestados valora positivamente su gestión, mientras que el 31,7% la considera deficiente. Un 34,9% se muestra neutral. Entre los votantes del PSC, seis de cada diez aprueban la gestión, seguidos por los de los Comuns (39,7%). Por bloques, el 42% de los votantes de izquierdas respalda la acción del Govern, frente al 54,3% de insatisfechos entre los de derechas.
El pesimismo sobre el futuro de Catalunya predomina: el 51,2% de los encuestados cree que la situación empeorará de aquí a 2028, año de las próximas elecciones autonómicas. El desánimo es especialmente alto entre los votantes de Vox y Aliança Catalana, donde el 84% tiene expectativas negativas. Los mayores de 45 años son los más pesimistas, mientras que los votantes del PSC muestran mayor optimismo (65,4%), seguidos por los de ERC (48,1%).
Este clima de desconfianza y desgaste institucional se refleja también en otros estudios recientes, como el que analiza la caída del PSOE y el avance de la derecha en intención de voto, donde se observa una tendencia similar de insatisfacción y cambio de preferencias políticas (ver análisis sobre el retroceso socialista y el auge conservador).
En el contexto catalán, la encuesta de GESOP subraya la fragmentación del apoyo político y la dificultad de los líderes para consolidar una mayoría social estable. La valoración de los dirigentes y la gestión del Govern se ven condicionadas por factores como la crisis en los servicios públicos, la polarización ideológica y la incertidumbre sobre el futuro político de la comunidad. Estos datos permiten anticipar un escenario electoral abierto y marcado por la volatilidad, donde el papel de nuevos actores como Sílvia Orriols podría ser determinante en los próximos años.