Un incendio sin control en la Sierra de Espadán fuerza la evacuación de más de 15.000 personas. Las llamas afectan a 16 municipios y han provocado cortes de carreteras. Las autoridades mantienen el operativo de emergencia.
Un incendio forestal de grandes dimensiones avanza sin control desde el sábado en el parque natural de la Sierra de Espadán, en la provincia de Castellón. El fuego, que se originó en un barrio de La Vall d’Uixó, se propagó rápidamente debido a las fuertes rachas de viento de Poniente, la sequedad extrema y las altas temperaturas, obligando a evacuar a más de 15.000 personas de 16 municipios y barrios afectados.
Las autoridades han ordenado el desalojo completo de La Vilavella, Artana, Eslida, Tales, Artesa (pedanía de Onda), Aín, Alcudia de Veo, Alfondeguilla, Sueras, Torralba, Villamalur, Fuentes de Ayódar y Chóvar, así como de dos barrios de La Vall d’Uixó y dos de Betxí. Además, numerosas viviendas dispersas en la montaña han sido evacuadas por precaución. En los municipios de Eslida, Chóvar, Aín, Alcudia de Veo y Fuentes de Ayódar, situados íntegramente dentro del parque natural, la situación es especialmente delicada.
El presidente de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, ha explicado que parte de los evacuados se encontraban en segundas residencias y han regresado a sus domicilios habituales, mientras que otros han sido acogidos por familiares o han pasado la noche en polideportivos habilitados en Nules, Moncofa y Onda, a los que se sumará otro en Segorbe. Seis personas han necesitado atención médica de urgencia, tres de ellas permanecen ingresadas por inhalación de humo en el hospital de La Plana, según el Centro de Información y Coordinación de Urgencias (CICU). Varias carreteras que conectan las localidades afectadas han sido cortadas para facilitar las labores de extinción y garantizar la seguridad.
La alcaldesa de La Vall d’Uixó, Tania Baños, ha destacado que la prioridad es la seguridad de los vecinos, cerca de 5.000 de los cuales han sido desalojados en su municipio. Ha subrayado el comportamiento ejemplar de la población y lamentado el impacto emocional y material que supone para la zona, recordando que “estas montañas son una forma de vivir” para los habitantes.
El incendio se inició en varios focos, lo que hace sospechar que pudo ser provocado, aunque esta hipótesis no ha sido confirmada oficialmente. Por el momento, no se han facilitado cifras sobre la superficie afectada. Los bomberos del Consorcio de Castellón han reconocido que la virulencia del fuego ha superado en algunos momentos la capacidad de extinción de los servicios de emergencia, como reflejan las imágenes captadas durante la noche.
Las personas dependientes de los municipios más afectados han sido trasladadas a la residencia de Borriana para garantizar su seguridad. El dispositivo de emergencia continúa desplegado, con medios aéreos reanudando las labores de extinción al amanecer, a la espera de que la prevista bajada de temperaturas y la disminución del viento favorezcan el control del incendio.
Este episodio recuerda a otros recientes incendios forestales en España, donde la combinación de condiciones meteorológicas adversas y la proximidad de zonas habitadas ha obligado a tomar medidas drásticas. Por ejemplo, en Ávila, un fuego similar llevó a la evacuación de vecinos y al confinamiento de varias localidades, como se detalla en este reportaje sobre la emergencia en Cebreros.
La Sierra de Espadán es uno de los principales pulmones verdes de la Comunidad Valenciana, extendiéndose desde el interior montañoso de Castellón hasta las proximidades del mar. Los incendios forestales en esta zona tienen un impacto significativo tanto en el entorno natural como en la vida de los residentes. La gestión de emergencias en estos casos implica la coordinación de múltiples servicios y la movilización de recursos a gran escala. La experiencia de los últimos años muestra que la prevención y la rápida respuesta son claves para minimizar daños en situaciones de riesgo extremo.