Jessica Bueno rompe el silencio tras la decisión de Jota Peleteiro de acercar a sus hijos a la fe islámica durante su estancia en Dubái. La modelo, sorprendida por la pregunta, deja clara su postura en un evento en Sevilla.
El verano de Jessica Bueno ha estado marcado por una distancia poco habitual en su familia. Por primera vez, la modelo no ha conseguido reunir a sus tres hijos bajo el mismo techo durante las vacaciones escolares. Mientras Fran, el mayor, disfrutaba de planes con su madre en España, Jota Jr. y Alejandro viajaban a Dubái para pasar la primera quincena de julio junto a su padre, Jota Peleteiro. Esta separación física ha coincidido con un nuevo foco mediático: la decisión del exfutbolista de introducir a sus hijos en la fe islámica, un gesto que no ha pasado desapercibido y que ha generado preguntas directas a Jessica en su reciente aparición pública.
Un verano dividido
La dinámica familiar de Jessica Bueno ha cambiado notablemente este año. Según relata Divinity, la modelo ha tenido que organizarse para que cada uno de sus hijos pudiera compartir tiempo con sus respectivos padres. Fran, fruto de su relación con Kiko Rivera, ha permanecido en España, mientras que los pequeños Jota Jr. y Alejandro, nacidos durante su matrimonio con Jota Peleteiro, han volado a Dubái. Allí, los niños no solo han estado con su padre, sino que también han compartido momentos con su hermano menor, Mansour Malik, hijo de Jota y su actual pareja, Ajla Etemovic.
Durante su estancia en los Emiratos Árabes Unidos, los hijos de Jessica han estado expuestos a la cultura local y, especialmente, a la religión islámica, que desde hace más de dos años ocupa un lugar central en la vida de Peleteiro. El exfutbolista, ahora empresario, ha compartido en redes sociales imágenes y reflexiones sobre cómo está transmitiendo su fe a los niños. En uno de sus textos, Jota se mostraba convencido de que sus hijos llevarán esta tradición mucho más allá de su propia época, lamentando la ausencia de Fran en este proceso.
La reacción de Jessica Bueno
El regreso de Jota Jr. y Alejandro a España ha supuesto un alivio para Jessica, que no ha dudado en compartir en Instagram la alegría de volver a tenerlos cerca. Sin embargo, la atención mediática no tardó en girar hacia la cuestión religiosa. Durante la inauguración de una tienda en Sevilla, la modelo fue abordada por la prensa, que le preguntó directamente por la decisión de su exmarido de acercar a los niños al islam. La respuesta de Jessica fue tan clara como inesperada: negó con la cabeza y, con un gesto de incomodidad, desvió la conversación hacia el evento y sus planes de moda para el verano. Ante la insistencia sobre su relación actual con Peleteiro, prefirió no entrar en detalles y centrarse en su faceta profesional.
Un gesto que no pasa desapercibido
La postura de Jessica Bueno ha dejado entrever cierta distancia respecto a la iniciativa de Jota Peleteiro. Mientras él se muestra decidido a transmitir su nueva fe a los hijos que comparten, ella opta por no alimentar la polémica y mantener el foco en su vida pública y profesional. Esta diferencia de criterios no es nueva en el universo de las celebridades españolas, donde los cambios de rumbo personales suelen generar debate y titulares. De hecho, no es la primera vez que una figura mediática sorprende con un giro inesperado en su vida familiar, como ocurrió recientemente cuando Andrea Duro compartió detalles inéditos sobre el inicio de su historia con Guillermo Sánchez, justo antes de su boda, un episodio que también captó la atención de los medios y que se puede recordar en este relato sobre confesiones y gestos familiares en el mundo de los famosos.
Por ahora, Jessica Bueno prefiere mantener la discreción y no alimentar el debate sobre la educación religiosa de sus hijos. La modelo se muestra centrada en su día a día y en disfrutar del tiempo con sus pequeños, mientras la atención mediática sigue pendiente de cualquier nuevo movimiento en esta historia de familia, fe y distancias.