Jesulín de Ubrique y María José Campanario han roto su silencio en el momento clave. Han respondido de forma directa a las palabras de Belén Esteban, justo antes de que la colaboradora vuelva al plató de ''¡De viernes!''. Hasta ahora, la pareja había evitado entrar en la polémica. Pero han enviado un comunicado, al que ha accedido ¡Hola!, donde niegan de forma tajante cada punto del relato de Esteban sobre su familia y la relación con su hija.
No se quedan en matices. Desmienten “de manera categórica e íntegra la veracidad de las manifestaciones vertidas por Dª Belén Esteban”. Insisten en que los hechos “no se corresponden con la realidad en ninguno de sus extremos”. Así lo recoge el texto firmado por sus abogados. El comunicado marca un giro en una historia que lleva años llenando titulares y rumores.
El comunicado de Andrea Janeiro, hija de Belén Esteban, especifica que su madre solo puede hablar públicamente de hechos estrictamente necesarios para proteger derechos y dignidad, y que el silencio no implica consentimiento sobre lo dicho en los medios.
El detonante mediático
La chispa fue la reciente entrevista de Belén Esteban en ''¡De viernes!''. Por primera vez, habló con la autorización expresa de su hija, según el comunicado remitido por el equipo jurídico de la joven a Telecinco. En esa entrevista, Esteban contó la ausencia del torero en la vida de su hija y dijo que llevaban años sin verse. Esa confesión reavivó el interés mediático y la presión sobre la familia Janeiro Campanario.Durante días, crecieron los rumores sobre una posible reacción de Jesulín y María José. Al final, la respuesta llegó en forma de comunicado. El matrimonio recalca que las “recientes manifestaciones públicas e intervenciones en medios de comunicación” de Esteban no se ajustan a la realidad. Reiteran su rechazo a cada extremo del relato. Según la prensa española y la cobertura de El Mundo, la pareja ha dejado claro que cualquier vulneración de su derecho al honor o a la intimidad será analizada para posibles acciones legales.
Estrategia de cautela y posibles acciones legales
El comunicado, dividido en cuatro puntos, no solo desmiente. También deja clara la estrategia de la pareja: prudencia y espera. Jesulín y María José anuncian que mantendrán la cautela y no harán valoraciones detalladas hasta que termine el ciclo de intervenciones mediáticas de Esteban. Solo entonces, dicen, harán una valoración global y decidirán cómo defender sus intereses.El texto va más allá y avisa de posibles acciones legales. Los abogados subrayan que, tras analizar todas las declaraciones de la colaboradora, responderán jurídicamente a cualquier manifestación que vulnere el derecho al honor, la intimidad personal y familiar o la propia imagen. No descartan acudir a la vía civil, penal o administrativa, según lo que consideren oportuno tras revisar lo dicho en televisión.
La reacción pública de Jesulín y Campanario se produce tras varios días de especulación mediática y después de que la propia María José declarara que responderá 'cuando y donde corresponda', manteniendo así una postura de cautela ante la presión de los medios.
El trasfondo familiar y la presión mediática
Este movimiento de Jesulín y María José Campanario no es solo una defensa. Llega cuando la presión mediática sobre la familia Janeiro Campanario vuelve a subir. Recuerda otros episodios recientes en los que miembros del clan reaparecieron tras largos silencios, como pasó con Carmen Janeiro, según reportado antes.Al final del comunicado, el matrimonio reitera su “compromiso firme” de proteger la tranquilidad y el honor de la familia. Piden a los medios que actúen con prudencia y no den credibilidad a informaciones sin contrastar ni probar. No es una petición casual. La experiencia muestra que cada palabra, gesto o silencio en torno a esta familia se convierte en debate público.
La decisión de Jesulín de Ubrique y María José Campanario de responder con un comunicado medido y legal, en vez de entrar en declaraciones cruzadas, marca una diferencia en la gestión de los conflictos mediáticos entre celebridades españolas. Frente a la exposición emocional y el relato televisivo, la pareja opta por blindar su versión y dejar claro que no tolerarán ataques a su honor sin respuesta. En un entorno donde la presión mediática rara vez da tregua, este movimiento busca proteger su intimidad y dejar claro hasta dónde están dispuestos a llegar para defender sus límites.