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José Flores cumple 119 años y desafía los récords de longevidad

Laura Castillo Español.News

Publicado por Laura Castillo

José Flores cumple 119 años y desafía los récords de longevidad Español.News © espanol.news
José Flores cumple 119 años y desafía los récords de longevidad © espanol.news

José Flores, nacido en 1907 según el Registro Civil de Costa Rica, ha alcanzado los 119 años. Su caso, aún pendiente de validación internacional, despierta el interés de expertos que buscan entender los factores detrás de su extraordinaria longevidad.

José Flores Flores celebró su 119 cumpleaños el 11 de julio de 2026 en Obandito de Sardinal, Costa Rica. Según el Registro Civil, nació en 1907, y su familia, junto a investigadores, trabaja para que su edad sea reconocida oficialmente a nivel internacional. La documentación incluye tanto el acta de nacimiento como la de bautismo, ambas fechadas en 1907, lo que refuerza la solidez del expediente.

El proceso de validación está en manos del Grupo de Investigación en Gerontología (GRG), entidad que estudia y certifica a los supercentenarios, personas que superan los 110 años. José Antonio Rabadán, doctor en Gerontología de la Universidad de Alicante, ha revisado personalmente el caso y considera que la documentación es consistente, aunque advierte que la confirmación definitiva requiere comprobar que todos los documentos corresponden a la misma persona y cubren toda su trayectoria vital. Solo entonces podría plantearse una solicitud formal ante Guinness World Records.

Vida marcada por la sencillez

Flores vive en una modesta casa de madera y chapa, dentro de una finca ajena. A pesar de las limitaciones físicas propias de su edad, mantiene el ánimo y la costumbre de saludar con un apretón de manos firme. Su rutina diaria incluye partidas de dominó y cartas, y desayunos de gallo pinto, queso fresco y plátano frito, alimentos típicos de la zona rural costarricense. La movilidad se ha visto reducida por problemas en una rodilla, por lo que utiliza una andadera, pero aún sale a disfrutar del aire libre y escuchar a los pericos. Su nieta Hellen, que se está formando como cuidadora, se encarga de su atención diaria, reflejando la importancia del apoyo familiar en estos casos.

La pobreza ha sido una constante en la vida de José. Criado por su abuela tras el abandono materno y la muerte de su padre, comenzó a trabajar en el campo desde niño y más tarde emigró a las plantaciones bananeras del sur. Nunca logró adquirir una parcela propia, y aunque el Estado valoró concederle un terreno cuando tenía unos 75 años, finalmente no se materializó. La familia sobrevive con una pensión mensual de unos 150.000 colones, equivalente a unos 330 dólares. Flores resume su longevidad en una frase sencilla: «Trabajar mucho, encomendarse a Dios y comer sano».

Factores de longevidad

Expertos como Jorge Vindas, fundador de la Asociación Península de Nicoya Zona Azul, destacan que la longevidad de José podría estar relacionada con hábitos rurales: actividad física, alimentación poco procesada, vida comunitaria, exposición al sol y espiritualidad. Aunque Flores pasó gran parte de su vida fuera de Guanacaste y regresó en 2024, su historia comparte muchos de los patrones asociados a la longevidad en la región.

Rabadán subraya que no existe una única causa que explique los 119 años de José. La genética, la dieta, el ejercicio y las relaciones humanas juegan un papel, pero reconoce que otras personas con condiciones similares no alcanzaron edades tan avanzadas. Un dato que llamó la atención de los investigadores fue que, a los 113 años, Flores aún caminaba cerca de un kilómetro diario para acudir a un centro diurno y socializar con otros mayores. La condición física de José es considerada excepcional incluso entre los centenarios estudiados en la zona.

Impacto y contexto

Si la validación internacional confirma la edad de José Flores, su caso modificaría la clasificación mundial de longevidad. Actualmente, Guinness reconoce a Ethel Caterham, nacida en 1909, como la persona viva más longeva con 116 años. El récord histórico sigue en manos de Jeanne Calment, fallecida a los 122 años y 164 días. La diferencia entre una edad declarada y otra validada es clave en estos reconocimientos.

El caso de Flores también pone de relieve el envejecimiento de la población costarricense, donde la esperanza de vida alcanza los 83,7 años para mujeres y 78,6 para hombres, y la fecundidad se sitúa en 1,1 hijos por mujer. Estos cambios incrementan la demanda de cuidados familiares y profesionales. La familia de José ha optado por mantenerlo en casa, bajo el cuidado de su nieta, su hija y un bisnieto, descartando su traslado a una residencia y priorizando el entorno familiar.

La historia de José Flores no solo desafía los límites de la longevidad humana, sino que también invita a reflexionar sobre el papel de los hábitos rurales, el apoyo familiar y las condiciones sociales en la vida de las personas mayores. Su caso sigue abierto a la espera de una validación internacional que podría situarlo en la cima de los registros mundiales.

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