Amparo Pardo, alcaldesa de Godelleta, reconoció ante la jueza que no recibió ni atendió las alertas de emergencia durante la dana de 2024. El municipio sufrió graves consecuencias y cuatro fallecidos. La gestión municipal queda en entredicho.
La gestión de la emergencia por la dana que azotó Valencia el 29 de octubre de 2024 ha quedado en entredicho tras la declaración de Amparo Pardo, alcaldesa de Godelleta, ante la jueza de Catarroja. Pardo reconoció que no estuvo al tanto de las alertas de emergencia enviadas por la Generalitat, ya que el correo oficial del Ayuntamiento no estaba habilitado a su nombre y no se había comunicado su nuevo email al Centro de Coordinación de Emergencias. Esta desconexión administrativa se produjo en un contexto de máxima alerta, cuando la Agencia Española de Emergencias (Aemet) había decretado la alerta roja a primera hora de la mañana.
Durante su comparecencia como testigo, la regidora del PP explicó que el correo institucional seguía vinculado a su antecesor y fue desactivado tras su llegada al cargo en mayo de 2023. Según fuentes presentes en la declaración citadas por EL PAÍS, Pardo aseguró que no fue consciente de la gravedad de la situación y que no estuvo pendiente del móvil durante la jornada en la que la inundación dejó cuatro muertos en Godelleta y decenas de víctimas en localidades cercanas como Paiporta y Catarroja.
La alcaldesa relató que el día de la catástrofe realizó actividades habituales, asistiendo a una reunión sobre recursos hídricos en Valencia y tomando un café posteriormente, sin recibir información sobre la alerta roja ni el aviso hidrológico emitido por la Generalitat. A su regreso a casa, la situación ya era crítica en varios municipios, con el barranco del Poyo desbordado y numerosas localidades afectadas por la riada.
Pese a la magnitud del desastre, Pardo no activó el Centro de Coordinación Operativa Municipal (Cecopal), órgano encargado de gestionar crisis locales. Justificó esta decisión alegando que nadie podía prever la intensidad de las lluvias, que alcanzaron los 800 litros por metro cuadrado. Además, admitió desconocer si la policía local avisó a los vecinos mediante megafonía o puerta a puerta, y señaló que ella misma permaneció en casa sin cobertura móvil, sin poder contactar con concejales ni agentes municipales.
En su declaración, la alcaldesa defendió que no podía poner en riesgo más vidas desplazándose durante el temporal y que lo lógico era que la policía la recogiera una vez cesara la lluvia. Insistió en que se recomendó a los vecinos permanecer en sus domicilios como medida de seguridad. La instrucción judicial busca esclarecer si la falta de reacción y coordinación municipal contribuyó a agravar las consecuencias de la dana en Godelleta y otros municipios afectados.
La dana de 2024 fue una de las más devastadoras registradas en la Comunidad Valenciana, con un balance de 231 fallecidos en toda la provincia y daños materiales de gran envergadura. El episodio puso a prueba los protocolos de emergencia y la capacidad de respuesta de las administraciones locales. En situaciones de alerta roja, la coordinación entre ayuntamientos, Generalitat y servicios de emergencia resulta clave para minimizar riesgos y proteger a la población. El caso de Godelleta evidencia la importancia de mantener actualizados los canales de comunicación institucional y de garantizar que los responsables municipales tengan acceso inmediato a las alertas oficiales.