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La construcción masiva en Andalucía pone en peligro un parque natural único

Ricardo Rubio Español.News

Publicado por Ricardo Rubio

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La construcción masiva en Andalucía pone en peligro un parque natural único

En Cabo de Gata se construyen 500 nuevas viviendas: ecologistas y vecinos en alerta. En el parque protegido de Cabo de Gata ha comenzado una construcción residencial a gran escala. Ecologistas y residentes locales temen por la preservación del ecosistema. Las autoridades prometen reforzar los controles.

En Andalucía se ha desatado una ola de construcciones a gran escala: dentro del parque natural Cabo de Gata-Níjar ya se están levantando y prevén entregarse alrededor de 500 nuevas viviendas. Este proceso ha provocado una fuerte reacción por parte de organizaciones ecologistas y algunos vecinos, que temen que la llegada masiva de nuevas edificaciones ponga en peligro el delicado equilibrio natural de la región.

Según las autoridades locales, los nuevos proyectos se desarrollan simultáneamente en varias localidades dentro del área protegida. En concreto, en San José, Rodalquilar y Aguamarga ya se están construyendo decenas de casas y villas, y en algunos complejos las ventas arrancan desde 246.000 hasta 450.000 euros. En casos particulares, como en Rodalquilar, donde viven solo 180 personas, se están edificando hasta 60 nuevas viviendas al mismo tiempo, algo que genera desconcierto entre parte de los residentes.

La razón de este auge inmobiliario radica en la seguridad jurídica que aportó el Plan de Ordenación de los Recursos Naturales (PORN) vigente desde 2017. El documento estableció los límites de las zonas edificables, lo que dio confianza a las promotoras y aceleró el inicio de nuevos proyectos. Sin embargo, los ecologistas señalan que muchos de estos límites se definieron sin cartografía detallada, lo que permitió a los ayuntamientos interpretarlos a su favor. Como resultado, según representantes de Ecologistas en Acción, algunas de las nuevas construcciones aparecen en zonas donde antes se consideraba imposible edificar.

El mercado inmobiliario en Cabo de Gata está dirigido principalmente a compradores de segunda residencia e inversores. Según representantes de agencias, la mayoría de las operaciones se realiza sin hipoteca y la demanda se mantiene por el atractivo de la región para los turistas. En San José, por ejemplo, ya se están desarrollando los proyectos Posidonia, Areniska y Mareas de San José, mientras que en Rodalquilar y Aguamarga se construyen nuevas villas y complejos residenciales. En la zona de El Cabo, en el municipio de Almería, se está levantando el gran proyecto Cabo de Gata Sunset, con 43 viviendas, de las que más de la mitad ya están reservadas, a pesar de que la entrega está prevista para 2029.

Las autoridades locales y la administración del parque reconocen que la aparición simultánea de numerosas obras genera malestar. La dirección del parque exige a los promotores revisar los proyectos conforme a los estándares modernos de sostenibilidad y reducción de la contaminación lumínica. Sin embargo, según los residentes, falta un enfoque sistemático para el desarrollo del territorio: no existe una estrategia unificada, no se han resuelto los problemas de accesibilidad y de infraestructuras, y las nuevas viviendas no están destinadas a residentes permanentes, lo que agrava la despoblación estacional.

Preocupa especialmente el hecho de que las nuevas viviendas no resuelven los problemas habitacionales de la población local y de los trabajadores agrícolas, quienes se ven obligados a buscar alojamiento en otras zonas o viven en condiciones precarias. Las autoridades del municipio de Níjar insisten en que la construcción se realiza conforme al antiguo plan general y que su volumen no difiere de años anteriores, además de que una parte de las nuevas casas está destinada a residencia permanente gracias al auge del teletrabajo y a la mejora de la infraestructura.

La situación en Cabo de Gata refleja un conflicto más amplio entre los intereses del desarrollo y la conservación de la naturaleza, característico de muchas regiones de España. Como señala russpain.com, disputas similares sobre el equilibrio entre la construcción y la preservación del entorno histórico también han surgido en otras partes del país, por ejemplo, durante la rehabilitación de bienes culturales en Andalucía — puede consultarse más información en el artículo sobre la restauración de la iglesia de San Lorenzo en Úbeda.

Para referencia: el parque natural de Cabo de Gata-Níjar ocupa 37.500 hectáreas de tierra y 12.000 hectáreas de aguas marinas. Es uno de los paisajes protegidos más grandes del Mediterráneo, conocido por su biodiversidad y un bajo grado de urbanización. En los últimos años, la región se ha vuelto cada vez más atractiva para inversores y turistas, lo que incrementa la presión sobre el ecosistema y plantea nuevos retos tanto para las autoridades locales como para la sociedad.

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