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La finca de Patricia Cerezo y Kiko Gámez: el escenario más exclusivo

Elena Serrano Español.News

Publicado por Elena Serrano

La finca de Patricia Cerezo y Kiko Gámez: el escenario más exclusivo Español.News
La finca de Patricia Cerezo y Kiko Gámez: el escenario más exclusivo

Patricia Cerezo y Kiko Gámez apuestan por la intimidad en una finca de Aravaca que deslumbra por su historia y diseño. El enclave, inspirado en los pazos gallegos, se convierte en el nuevo foco de la crónica social madrileña.

Patricia Cerezo vuelve a ser noticia en el universo mediático español, y esta vez no es por un plató ni por un titular inesperado, sino por el escenario elegido para su boda con Kiko Gámez. Cinco años después de su separación de Ramón García, la presentadora ha optado por una celebración íntima, pero el lugar escogido no ha pasado desapercibido: la finca La Gaivota, en Aravaca, se ha convertido en el nuevo objeto de deseo de la crónica social.

La Gaivota, cuyo nombre evoca raíces gallegas, se extiende a lo largo de casi 10.000 metros cuadrados en uno de los barrios más exclusivos de Madrid. Según informa Divinity, la finca combina una casa de estilo atlantista, construida en los años 40, con una serie de jardines que parecen sacados de un cuento novecentista. El salón principal, decorado por el estudio Sierra + de la Higuera, puede acoger hasta 120 invitados sentados o 200 en formato cóctel. Su suelo damero, la barra de bar inspirada en los años 30 y una habitación reservada para la novia son solo algunos de los detalles que marcan la diferencia.

Un jardín con historia

Pero si algo ha captado la atención de los invitados y de los medios, es el despliegue de jardines que rodean la casa. Con 8.000 metros cuadrados de zonas verdes, el espacio ha sido diseñado por el paisajista Fernando Caruncho, quien ha sabido mantener la esencia romántica del jardín original, modernizándolo sin perder su carácter. La iluminación, a cargo de Marta Covarrubias, realza cada rincón y convierte la finca en un escenario de película, especialmente en las noches de verano.

Entre los espacios más emblemáticos destaca la pradera, una extensión de más de 1.000 metros cuadrados de césped salpicada de cipreses del Líbano y un ginkgo biloba, capaz de acoger banquetes de hasta 500 personas. La era, un jardín circular con un tilo en el centro, permite celebraciones más recogidas, mientras que el bowling green, de inspiración inglesa, se reserva para actividades y momentos más distendidos. La pérgola, cubierta por un jazmín de Virginia que florece en primavera, actúa como nexo entre el jardín y la zona recreativa.

Detalles que marcan la diferencia

La casa, inspirada en los pazos gallegos para recordar la procedencia atlántica de sus dueños, cuenta con un porche techado que ofrece sombra y frescura, un detalle muy valorado en las celebraciones estivales. Además, la finca dispone de una carpa invernadero para eventos al aire libre cuando el clima no acompaña, así como piscina y pistas de tenis, aunque en esta ocasión el protagonismo recae en la atmósfera elegante y el entorno natural.

La elección de La Gaivota no solo responde a la búsqueda de privacidad, sino también a la voluntad de crear una experiencia única para los asistentes. En un momento en el que las bodas tienden a la espectacularidad, Patricia y Kiko han apostado por la sofisticación discreta y el encanto de los detalles. No es casualidad que la finca se haya convertido en tema de conversación entre los habituales de la crónica social, como ya ocurrió con otros enlaces recientes que reunieron a la élite mediática, tal y como se relató en una de las bodas más comentadas del verano.

Un enclave con sello propio

La Gaivota se consolida así como uno de los enclaves más codiciados para celebraciones exclusivas en Madrid. Su mezcla de tradición gallega, diseño contemporáneo y jardines de inspiración novecentista la sitúan en el radar de quienes buscan algo más que un simple lugar para celebrar. La boda de Patricia Cerezo y Kiko Gámez no solo marca un nuevo capítulo en sus vidas, sino que también revaloriza el arte de elegir el escenario perfecto para un sí quiero con personalidad.

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