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La Modelo se transforma en escenario musical con homenaje a presos

Ricardo Rubio Español.News

Publicado por Ricardo Rubio

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La Modelo se transforma en escenario musical con homenaje a presos

La antigua prisión Modelo de Barcelona acogió un concierto-acción en homenaje a los presos del tardofranquismo. La violinista Asia y un grupo de músicos convirtieron el espacio en sala de conciertos. El evento formó parte del festival Grec.

La antigua cárcel Modelo de Barcelona, conocida por su pasado punitivo, se convirtió en escenario de un singular homenaje musical a los presos del tardofranquismo. En el marco del festival Grec, la violinista Asia lideró un concierto-acción que transformó las galerías del centro penitenciario en un espacio de memoria y experimentación sonora. La iniciativa evocó el episodio de 1973, cuando Pere Portabella y Carles Santos, detenidos en la Modelo, reinterpretaron a Bach en un piano desafinado, buscando resignificar el entorno carcelario a través de la música.

El evento arrancó con la intervención de un percusionista, que recorrió una de las galerías golpeando puertas, barrotes y paredes, utilizando la propia arquitectura como instrumento resonante. Su recorrido, marcado por un ritmo impredecible y una expresión de fatiga, condujo al público hasta el panóptico central, donde la acción principal tomó forma. Allí, ocho tubistas uniformados y con bombines rojos se situaron en tarimas, enfrentados a Asia, que vestía de blanco y rojo, en una escenografía que recordaba una procesión estática y subrayaba la ausencia de movimiento característica de la vida en prisión.

La música, estructurada en siete movimientos, estableció un diálogo entre el violín y las tubas, cuyos sonidos graves y profundos llenaron la galería, generando una atmósfera de extraña belleza y tensión. Las celdas abiertas permitieron que las resonancias se filtraran en el interior, reforzando la idea de que el espacio mismo se convierte en instrumento, como ya exploró David Byrne en su instalación Playing The Building. El uso de las tubas también sirvió de homenaje a Carles Santos, quien las integró en sus obras escénicas.

Durante los 55 minutos que duró la acción, algunos asistentes se tumbaron en el suelo para observar la caída de octavillas, evocando la imagen de un motín carcelario. El homenaje se cerró como una fusión de recuerdos, sensaciones y sonidos imprevisibles, que permitieron revivir episodios recientes de la historia española, cuando la música se utilizó como vía de resistencia y transformación en espacios de reclusión.

La elección de la Modelo como escenario no es casual: el edificio, aunque hoy acoge actividades culturales y sociales, mantiene la huella de su pasado y una atmósfera que intimida por su sola presencia. La acción de Asia y los músicos se suma a otras iniciativas que buscan resignificar espacios históricos a través del arte, como ocurrió tras el incendio en Los Gallardos, donde la intervención de equipos de emergencia y la búsqueda en la zona calcinada también pusieron en primer plano la memoria y la reconstrucción, según se relata en el seguimiento de la tragedia en Almería.

La prisión Modelo, inaugurada en 1904 y clausurada en 2017, ha sido escenario de numerosos episodios históricos y es hoy un símbolo de la memoria democrática en Cataluña. El festival Grec, que cada año incorpora propuestas innovadoras en espacios singulares de Barcelona, eligió este enclave para subrayar la importancia de la memoria y la resignificación de lugares marcados por el pasado. La acción de Asia se inscribe en una tendencia creciente de utilizar la música y el arte como herramientas para dialogar con la historia y abrir nuevos significados en espacios urbanos.

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