Madrid reforzará la seguridad e impondrá medidas estrictas durante la visita de León XIV. Las autoridades de Madrid preparan el mayor despliegue policial en años para la visita de León XIV. Se establecerán controles rigurosos, se limitará el acceso a los edificios y se fortalecerá la vigilancia en los puntos clave.
Las autoridades españolas han anunciado medidas de seguridad sin precedentes en Madrid durante la visita de León XIV, que tendrá lugar del 6 al 9 de junio. Según ABC, solo en la capital estarán desplegados hasta 9.000 agentes de la Policía Nacional, y el total de efectivos de seguridad podría alcanzar los 13.300. El objetivo principal es garantizar la seguridad del Papa y de los participantes en los actos que se celebrarán en los principales puntos de la ciudad.
El eje principal será el refuerzo del control de acceso a los edificios situados a lo largo de las rutas del pontífice. Solo podrán entrar en viviendas y locales comerciales quienes residan o trabajen en ellos. Para ello, la policía elabora con antelación listas de todos los vecinos y empleados, verifica sus datos y establece puntos críticos de control. En casos excepcionales serán posibles algunas excepciones, por ejemplo para quienes necesiten acudir a una cita médica o resolver asuntos urgentes.
La atención especial se centrará en lugares como la plaza de Lima, donde se celebrará la Vigilia de la Juventud, y el estadio Santiago Bernabéu, donde tendrá lugar el encuentro con las comunidades diocesanas de Madrid, Getafe y Alcalá de Henares. En azoteas y puntos estratégicos habrá francotiradores y contrafrancotiradores, así como unidades de caballería, guías caninos, especialistas en infraestructuras subterráneas y los equipos GOES y GEO. Según fuentes, la densidad del patrullaje será máxima — en algunos lugares habrá "un policía cada cinco metros".
En la preparación participan entre 34 y 37 grupos UIP (equivalente al OMON), lo que suma hasta 1 850 agentes solo en Madrid. A ellos se unirán unidades de la Guardia Civil, aunque su número, según datos no oficiales, será más modesto. Toda la operación se organiza siguiendo la experiencia de anteriores visitas papales, pero la magnitud actual supera considerablemente la de 2011, cuando tuvo lugar la Jornada Mundial de la Juventud con Benedicto XVI en la capital.
Los servicios de información y de inteligencia llevan varias semanas analizando los edificios desde los que sería posible acceder a las zonas de eventos multitudinarios. Las autoridades subrayan que actúan bajo un nivel elevado de amenaza terrorista (nivel 4) y en el contexto de una situación internacional compleja. Además, el municipio se verá presionado por los grandes conciertos de Bad Bunny, que coincidirán en fecha con la visita del Papa.
La introducción de restricciones temporales y el refuerzo de los controles afectarán no solo a la policía, sino también al transporte urbano. Como se informó anteriormente, el metro de Madrid también modificará su horario y cerrará varias estaciones durante la visita, para minimizar riesgos y garantizar el orden.
Para referencia: la visita de León XIV abarcará no solo Madrid, sino también Barcelona, así como las islas de Tenerife y Gran Canaria. Estas medidas de seguridad en España se aplican muy raramente y solo durante las visitas de líderes mundiales o en grandes eventos internacionales. En los últimos años, el nivel de amenaza terrorista en el país se mantiene constantemente alto, lo que obliga a las autoridades a revisar periódicamente los protocolos de seguridad.