La Casa Real noruega ha publicado tres fotografías inéditas en las que se ve a la princesa Astrid, la única hermana viva del rey Harald V, despidiéndose sola ante el féretro del monarca en el Palacio Real de Oslo. La escena es sobria y sin público: Astrid, en silla de ruedas, frente al ataúd cubierto con el estandarte real y rodeado de las insignias de la Corona.
La difusión de estas imágenes rompe con la habitual reserva de la familia real y pone el foco en el papel discreto pero relevante de Astrid dentro de la dinastía Glücksburg. Tras meses sin aparecer en público por motivos de salud, la princesa reaparece en un momento delicado, reafirmando su vínculo con la institución y con su hermano.
El féretro del rey Harald V permaneció en la capilla del Palacio Real de Oslo antes del funeral de Estado, permitiendo a la familia y a la ciudadanía rendir homenaje en un entorno solemne y reservado.
En las imágenes, Astrid mira desde los ventanales del palacio el mar de flores que la gente ha dejado en la plaza en memoria de Harald V. Vestida de luto, observa la respuesta masiva del pueblo noruego, que ha llenado el exterior del palacio con flores, velas y cartas. Según medios como BBC y Town & Country, miles de personas se acercaron al palacio desde los primeros días tras la muerte del rey.
La salud de Astrid preocupa desde hace meses. Tras una larga hospitalización por complicaciones de una neumonía y recibir el alta en agosto, la princesa solo había acudido al hospital Rikshospitalet en privado para despedirse de su hermano en sus últimas horas. Desde entonces, no había participado en actos públicos ni ceremonias oficiales. Fuentes como Town & Country confirman que la princesa ha mantenido un perfil bajo por su estado de salud, lo que hace más significativa su presencia en este momento.
Astrid decidió velar los restos de Harald V en la intimidad del palacio, antes del funeral de Estado previsto en la catedral de Oslo el 9 de septiembre. Su presencia, aunque discreta, subraya la importancia de los lazos personales en la monarquía noruega, especialmente en momentos de transición. Según Associated Press, la ceremonia oficial está programada para las 13:00 en la catedral de Oslo, y después el féretro será trasladado a la fortaleza de Akershus para un entierro privado.
El rey Harald V falleció el 28 de agosto de 2026 a las 06:35 hora local en el Oslo University Hospital Rikshospitalet, según confirmaron fuentes oficiales y medios como BBC y Reuters. La noticia desencadenó un periodo de luto nacional en Noruega, con una respuesta masiva de la ciudadanía y la organización de un funeral de Estado para el 9 de septiembre.
En el pasado, Astrid asumió un papel institucional relevante tras la muerte prematura de su madre, la princesa heredera Marta, en 1954. Durante tres años fue la primera dama no oficial del reino, apoyando a su padre, Olav V, y a Harald V, hasta el matrimonio de este último. Su figura ha sido clave en la estabilidad de la familia real.
Por ahora, se desconoce si la princesa Astrid podrá asistir al funeral de Estado, dada su frágil salud. La Casa Real no ha confirmado su presencia, lo que añade incertidumbre sobre su participación en el último adiós público a Harald V.
La publicación de estas imágenes es un gesto poco habitual de transparencia por parte de la monarquía noruega, que rara vez comparte momentos tan íntimos. El acto de Astrid, enfrentándose sola al duelo en el Palacio Real, muestra tanto la soledad del poder como la fuerza de los lazos familiares en la cima de la institución. En un momento en que la monarquía europea busca equilibrar tradición y cercanía, la imagen de Astrid ante el féretro de su hermano transmite dignidad y humanidad más allá del protocolo.