Nadie lo esperaba así: la reina Letizia, a sus 54 años, volvió al Colegio Público Gesta de Oviedo y, lejos de limitarse a un acto formal, se dejó llevar por la emoción y la cercanía. El reencuentro con sus antiguas profesoras y vecinos atrajo a cientos de personas a las puertas del centro y dejó escenas que ya circulan entre los comentarios más repetidos en la crónica social asturiana.
En el aula de 1º de Infantil, Letizia mostró un lado maternal poco habitual en sus apariciones públicas. Se movió con naturalidad entre los niños y sus gestos cálidos marcaron la diferencia respecto a otras visitas oficiales. No fue solo un regreso al pasado, sino una muestra de que la Reina mantiene el vínculo con sus raíces.
Letizia estudió en el Colegio Público Gesta desde segundo hasta octavo de EGB, y ya había regresado en 2008 junto al entonces príncipe Felipe para celebrar el 50 aniversario del centro.
En Oviedo se notaba la expectación. Desde primera hora, decenas de personas se acercaron a la entrada del colegio con la esperanza de verla, sacar una foto o cruzar unas palabras. La sonrisa de Letizia, visible desde lejos, transmitía nostalgia y alegría a partes iguales.
Uno de los momentos más comentados llegó cuando María Julia Díaz, su antigua tutora de octavo, se dirigió a ella de usted. Letizia, sin perder la cercanía, la corrigió con humor: “A ver, Doña Julia, ¿me va a tratar ahora de usted?”. La respuesta provocó risas y rompió cualquier distancia protocolaria. Las profesoras, entre ellas Guadalupe Almanza, Inés Gómez, María Teresa García y Berta Martino, recordaron con orgullo a la niña que ya destacaba en clase.
Durante la charla, Letizia preguntó por la vida de sus antiguas maestras tras la jubilación y contó que sigue en contacto con algunas compañeras de pupitre. El intercambio de recuerdos dejó claro que, para las seis profesoras presentes, la visita fue mucho más que un acto institucional: “Podemos decir que parecía que no tenía prisa por marcharse”, coincidieron al despedirse.
El acto de apertura del curso escolar 2026-2027 en Asturias contó con la presencia del ministro de Educación, el presidente autonómico Adrián Barbón y la alcaldesa de Oviedo, subrayando el carácter oficial y la relevancia institucional del evento.
El regreso de Letizia al colegio no solo reavivó la memoria de quienes la vieron crecer, sino que también puso en primer plano la importancia de los vínculos personales en su vida pública. La naturalidad con la que se movió entre antiguos conocidos y la atención a los detalles —como preguntar por la vida de cada profesora— refuerzan la imagen de una Letizia cercana y auténtica, lejos de la frialdad que a veces se le atribuye.
En la crónica reciente de figuras públicas que vuelven a sus orígenes, este reencuentro recuerda a otros momentos televisivos y sociales, como el de Thais Villas en su aniversario en El Intermedio, según se ha reportado antes. Pero en el caso de Letizia, el contraste entre la solemnidad de la Corona y la espontaneidad de su gesto hace que el efecto sea aún más notable.
La visita al Colegio Público Gesta de Oviedo deja una impresión clara: la Reina de España no olvida sus raíces y sabe convertir un reencuentro en algo que va más allá del protocolo. En tiempos en los que la distancia entre figuras públicas y ciudadanía parece crecer, gestos como este marcan la diferencia y reafirman el valor de la cercanía genuina en la vida institucional.
Según El País, el evento fue cubierto por los principales medios nacionales y supuso el inicio oficial del curso para los 96.858 alumnos de Asturias en Infantil, Primaria, Secundaria y Bachillerato.