• 5 min de lectura
  • por

La vicepresidenta de Valencia desvela cómo se gestionó la tragedia: lo que sucedió entre bastidores

Ricardo Rubio Español.News

Publicado por Ricardo Rubio

Susana Camarero expone en el Congreso la labor de la teleasistencia durante la catástrofe DANA. Susana Camarero detalló cómo funcionó el servicio de teleasistencia durante la DANA. Admitió que se desconoce el número exacto de solicitudes y explicó por qué no fue posible alertar a todos con antelación.

La vicepresidenta del gobierno de la Comunitat Valenciana, Susana Camarero, intervino en la comisión parlamentaria encargada de investigar las consecuencias de la devastadora DANA. Camarero, responsable del departamento de servicios sociales, supervisa el sistema de teleasistencia, que quedó en el centro de la atención tras la tragedia.

El funcionamiento de la teleasistencia durante el temporal

Según Camarero, el sistema de teleasistencia siguió en funcionamiento incluso en las horas más críticas de la inundación. Todas las personas que utilizaron el botón de alarma recibieron respuesta de los operadores. Sin embargo, no pudo precisar el número exacto de llamadas recibidas. Destacó que su departamento entregó al juez los datos de los usuarios fallecidos, pero advirtió: la cifra de 37 personas no refleja la realidad, ya que parte de ellas fallecieron antes o después del desastre.

En la propia Valencia, el número de víctimas mortales por la DANA alcanzó las 229 personas. Las preguntas de los diputados no solo se centraron en el funcionamiento del servicio, sino también en por qué no se logró alertar con antelación a los ciudadanos más vulnerables sobre el peligro inminente. Camarero explicó que en ese momento nadie esperaba una inundación de tal magnitud en la zona de l’Horta Sud y que los protocolos para las instituciones se habían enviado de antemano para que el personal supiera cómo actuar según el nivel de alerta.

Coordinación de acciones y decisiones controvertidas

Durante la crisis, Camarero se conectó a la reunión del centro de coordinación Cecopi (Centro de Coordinación Operativa Integrada), aunque no formaba parte de él ni estaba obligada a asistir. Participó en la discusión desde las 17:02 hasta las 17:40, momento en que abandonó el encuentro para asistir a otro evento, dejando a su secretario en línea. Fue el Cecopi quien tomó la decisión de enviar la alerta masiva a los teléfonos móviles solo a las 20:11, cuando el número de víctimas mortales ya superaba las 150 personas y decenas se encontraban en una situación desesperada.

Ante la pregunta de por qué no se recomendaron a los usuarios del servicio subir a pisos superiores o tomar otras medidas de precaución, Camarero respondió que las instituciones y las empresas gestoras recibieron instrucciones con antelación. Sin embargo, recalcó que el aviso masivo no era competencia del servicio de teleasistencia, que, según ella, no es un servicio de emergencias ni se encarga de la difusión de alertas a la población.

El papel de otros funcionarios y detalles de la investigación

Ese mismo día compareció ante la comisión el presidente de la provincia de Valencia, Vicente Mompó. También estuvo presente en la reunión de Cecopi, aunque su asistencia no era obligatoria. Mompó informó que desde primera hora de la mañana se recibieron mensajes sobre el rescate de familias en la otra orilla del río Magro (Magro), así como numerosas llamadas y señales de alarma de alcaldes de distintos municipios.

Durante los hechos, Mompo se comunicó en varias ocasiones con el presidente Carlos Mazón, quien en el momento de la catástrofe se encontraba en el restaurante El Ventorro y no pudo abandonar el lugar hasta las 18:45. Mompo lo mantuvo informado sobre la situación y recalcó la necesidad de tomar medidas urgentes. Además, estuvo en contacto con la exconsejera Salomé Pradas, actualmente implicada en un proceso judicial en el juzgado de Catarroja.

Limitaciones y características del servicio de teleasistencia

Camarero destacó que la teleasistencia no está diseñada para emitir alertas masivas a la población. Su función es mantener el contacto con personas mayores y solas, recordarles la toma de medicamentos y, cuando es necesario, derivar incidencias al 112 o a la policía. El envío de avisos generalizados sobre emergencias no forma parte de sus competencias.

Tras el debate en el parlamento, persistieron dudas sobre si se podrían haber salvado más vidas con una mejor coordinación de los servicios y avisos más tempranos. Sin embargo, las autoridades insisten en que todas las medidas posibles se aplicaron conforme a los protocolos y competencias vigentes.

Artículos relacionados