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Las autoridades de Gibraltar restringen el movimiento de embarcaciones y motos acuáticas durante la temporada de migración

Ricardo Rubio Español.News

Publicado por Ricardo Rubio

Las autoridades de Gibraltar restringen el movimiento de embarcaciones y motos acuáticas durante la temporada de migración Español.News
Las autoridades de Gibraltar restringen el movimiento de embarcaciones y motos acuáticas durante la temporada de migración

Gibraltar refuerza el control sobre buques por la migración de ballenas y delfines. En Gibraltar se han recordado las estrictas normas para barcos y motos acuáticas durante la migración de ballenas. Las infracciones serán registradas y pueden derivar en sanciones. Se han impuesto límites de velocidad y distancia.

En Gibraltar se han implementado restricciones adicionales para los propietarios de embarcaciones y motos acuáticas durante la migración anual de ballenas y delfines. El Departamento local de Medio Ambiente recordó que en este periodo las embarcaciones deben seguir normas especiales de comportamiento cerca de los mamíferos marinos. Las autoridades subrayan: incumplir la distancia o la velocidad en las proximidades de ballenas y delfines puede acarrear investigaciones y consecuencias legales.

Actualmente, las aguas de Gibraltar forman parte de la ruta migratoria de los rorcuales, que se desplazan desde el mar Mediterráneo hacia el Atlántico. Este corredor marino es importante no solo para las ballenas, sino también para otras especies, como tortugas marinas, peces luna, tiburones y aves marinas. Por ello, todas las embarcaciones y motos acuáticas están obligadas a cumplir el Protocolo sobre cetáceos, que regula cómo actuar al encontrar animales marinos de gran tamaño.

Según las normas establecidas, está prohibido cruzar la trayectoria de las ballenas o dirigirse directamente hacia ellas. La distancia mínima para acercarse a ejemplares adultos con crías es de 300 metros. En un radio de 500 metros de los animales, la velocidad de la embarcación no debe superar los 4 nudos ni ser mayor que la del animal más lento del grupo. Asimismo, está prohibido acercarse a menos de 60 metros, salvo en situaciones de emergencia. Si una ballena o un delfín se aproxima por iniciativa propia, el motor de la embarcación debe ponerse en punto muerto o detenerse por completo.

El cumplimiento de estos requisitos está supervisado por una unidad especial de protección ambiental. Cualquier infracción del Protocolo sobre cetáceos o de la ley de protección de la naturaleza será considerada por separado y podría acarrear medidas legales. Como señala russpain.com, en la región ya han ocurrido casos en los que la intervención de las autoridades derivó en procedimientos legales, como sucedió con el incidente del futbolista condenado por agresión, sobre lo que se informó previamente en el artículo sobre la sentencia judicial respecto al jugador del CD Tenerife.

El Protocolo de Gibraltar sobre cetáceos fue desarrollado para minimizar el estrés y las lesiones en los animales marinos durante su migración. En los últimos años, el número de colisiones entre embarcaciones y ballenas en la región ha aumentado, lo que ha sido una de las razones para endurecer la vigilancia. Es importante señalar que la violación de estas normas no solo puede causar daño a los animales, sino también provocar daños a la embarcación o lesiones a las personas a bordo. Gibraltar sigue siendo uno de los puntos clave en la ruta migratoria de grandes mamíferos marinos entre el Mediterráneo y el Atlántico, y el cumplimiento de las nuevas restricciones es obligatorio para todos los que salen al mar en esta época.

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