La mitad de las solicitudes de empadronamiento de migrantes en Níjar se rechazan sin base legal. En Níjar, la mitad de las solicitudes de empadronamiento de migrantes son denegadas. Esto priva a las personas del acceso a la sanidad, la educación y los servicios sociales. Un nuevo informe documenta vulneraciones sistemáticas y sus consecuencias para la vida en la región.
En el municipio de Níjar (Almería) se ha registrado un alto porcentaje de rechazos en la inscripción en el padrón para migrantes. Según el informe del Servicio Jesuita para Migrantes, de 417 solicitudes completamente documentadas en dos años, la mitad fue rechazada y otro 10% quedó sin respuesta en el plazo establecido. Esto provoca que cientos de personas no puedan acceder a la atención sanitaria, la educación y los servicios sociales, así como participar en el proceso de regularización de su estatus.
La principal razón son los requisitos formales y, a menudo, ilegales por parte de la administración. A los migrantes que residen en asentamientos de construcciones provisionales o en pisos de alquiler sin contratos oficiales, frecuentemente se les niega el empadronamiento por la falta de documentos de la vivienda o del consentimiento escrito del propietario. Sin embargo, la legislación vigente permite la inscripción incluso en barracones, caravanas u otras condiciones informales si la persona reside realmente allí.
Según el informe, las comprobaciones de residencia se realizan principalmente por la mañana, cuando la mayoría de los migrantes trabajan en el campo. Como consecuencia, los inspectores no encuentran a los solicitantes en casa y registran su ausencia, lo que se convierte en un motivo formal de rechazo. Además, se señala la falta de transparencia: parte de las denegaciones se comunican de forma verbal, sin notificación escrita, lo que priva a los afectados de la posibilidad de recurrir la decisión.
En algunos casos, como el del residente de Ghana Kwame o el marroquí Soufiane, ni siquiera la presentación de recibos de pago y cuentas de servicios públicos resulta suficiente: si el propietario de la vivienda no otorga su consentimiento por escrito, la solicitud queda bloqueada. Según el Servicio Jesuita para Migrantes, esta práctica carece de base legal y genera una paradoja: empadronarse en una chabola sin dueño es más fácil que en una vivienda alquilada oficialmente.
La situación en Níjar ha llamado la atención no solo de defensores de derechos humanos, sino también de las autoridades regionales. La administración provincial de Almería emitió una aclaración señalando que ni las construcciones provisionales ni la falta de techo pueden ser motivo para negar la inscripción. Sin embargo, en la práctica, las autoridades locales continúan utilizando barreras formales, lo que da lugar a un "mercado gris" del empadronamiento y mayores dificultades para los migrantes.
El informe destaca que no se trata de errores aislados, sino de un problema sistémico: las barreras administrativas afectan principalmente a los migrantes que viven en condiciones informales y trabajan en la agricultura. Esto los hace "invisibles" para los servicios públicos, dificulta la escolarización de sus hijos y el acceso a la atención sanitaria. Según los expertos, el problema no reside en la ley, sino en su aplicación local.
La importancia de una correcta inscripción en el padrón también es reconocida por el Defensor del Pueblo Andaluz, quien ha instado a implementar las mejores prácticas para evitar la exclusión de las personas del sistema. La falta de empadronamiento se convierte en el primer paso hacia la marginación social y un obstáculo para la regularización. Como señala un profesor de sociología de la Universidad de Almería, en Níjar el empadronamiento ha pasado de ser un trámite administrativo a convertirse en una barrera para la integración.
El problema de acceso al empadronamiento para los migrantes en Andalucía ya se había planteado anteriormente. En 2022, una investigación de Andalucía Acoge reveló que solo una cuarta parte de los habitantes de los asentamientos de chabolas en Almería estaban empadronados, lo que dependía directamente de la postura del ayuntamiento. En comparación, en otras regiones de España estos obstáculos son menos frecuentes y la práctica de empadronar en viviendas informales se va normalizando. En el contexto del apoyo social a los migrantes, cabe destacar que los debates sobre su integración y acceso a servicios básicos son recurrentes en la sociedad, como ocurrió, por ejemplo, durante la entrega del premio por la labor de apoyo a personas mayores al presentador de Canal Sur en Cádiz.