El presidente de Valencia acepta dialogar sobre la financiación, pero exige consulta con las regiones. Las autoridades valencianas están dispuestas a debatir un nuevo mecanismo de financiación, pero solo en un consejo junto con otras regiones. Madrid asigna 4.000 millones de euros, pero el debate sobre los detalles y garantías continúa. El conflicto se intensifica en medio de las deudas y las demandas de transparencia.
En Valencia se ha abierto una nueva fase en el debate sobre la distribución de los fondos estatales entre las regiones. El presidente del Gobierno de la Comunidad Valenciana, Juanfran Pérez Llorca (PP), declaró que está dispuesto a debatir la reforma de financiación propuesta por Madrid, pero solo en el formato de un consejo general con la participación de todas las autonomías. Rechazó negociaciones en un formato reducido o reuniones individuales con el Gobierno central, subrayando que la solución debe plasmarse en una ley y reflejarse en los presupuestos nacionales.
El ministro de Hacienda de España, Arcadi España (PSOE), tras reunirse con Pérez Llorca en Valencia, calificó esta postura de “excusa” y llamó a las autoridades regionales a no retrasar las negociaciones. Según él, el nuevo sistema podría aportar a Valencia 3.700 millones de euros adicionales al año, una cifra superior a la que la región reclamó a Madrid en diciembre. Sin embargo, Pérez Llorca expresó dudas sobre la veracidad de estas cifras mientras no estén legalmente recogidas y recordó que Valencia sigue siendo una de las regiones más infrafinanciadas del país.
Durante la reunión se discutieron no solo los parámetros de la futura reforma, sino también las cuestiones financieras actuales. Madrid informó sobre la asignación a Valencia de 4.000 millones de euros a través del mecanismo FLA: casi 2.000 millones por la vía de emergencia y otros 2.100 millones por el procedimiento habitual para el tercer trimestre. Ambos dirigentes reconocieron la importancia de estos fondos, pero Pérez Llorca subrayó que no se trata de un regalo, sino de dinero que le corresponde a la región por ley. También recordó las deudas de Madrid con Valencia en otros conceptos, en particular en la financiación del sistema de dependencia y la atención médica a los recién llegados.
El ministro Escrivá insiste en que el nuevo mecanismo debe entrar en vigor ya en 2027, e insta a las autoridades regionales a no bloquear la reforma por diferencias partidistas. Recordó que la discusión se realizará primero a nivel técnico, luego en el Consejo de Política Fiscal y Financiera, y tras la aprobación del Gobierno, en el Parlamento. Al mismo tiempo, Pérez Llorca exige total transparencia y la participación de todas las regiones, así como garantías sobre las obligaciones de la deuda. La cuestión de una posible condonación parcial de la deuda de Valencia por 11.000 millones de euros, según él, aún no se ha abordado directamente, pero si el Parlamento adopta tal decisión, la región la ejecutará.
Paralelamente a las negociaciones, la ministra de Hacienda se reunió con representantes de sindicatos y empresarios de Valencia, quienes apoyan la idea de la reforma. Sin embargo, las autoridades regionales insisten en que cualquier cambio debe ser consensuado a nivel interregional. Cabe señalar que en España no es la primera vez que surgen disputas sobre la justicia en la distribución de los fondos presupuestarios entre las autonomías. En noticias anteriores, por ejemplo, también se debatieron otros temas delicados para la región — así, recientemente Valencia acogió una tensa semifinal de la Liga Endesa entre el club local y el Joventut, lo que también generó una amplia repercusión (más información sobre los eventos deportivos en la región).
A modo de referencia: el mecanismo FLA (Fondo de Liquidez Autonómica) fue creado para apoyar los presupuestos regionales que atraviesan por déficit. En 2026, Valencia sigue siendo una de las regiones más endeudadas de España. El Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF) es el órgano clave donde se acuerdan los parámetros de la financiación interregional. Según RUSSPAIN, la reforma del sistema de distribución de recursos entre autonomías sigue siendo uno de los asuntos más controvertidos de la política española en los últimos años.