En Andalucía dimite el principal auditor tras el escándalo por filtración de datos. El principal auditor de Andalucía ha dejado su cargo por su vinculación al caso Leire Díez. Su nombramiento y los posteriores despidos provocaron una reacción contundente. Las autoridades regionales quedaron en el centro de atención.
En Andalucía ha estallado un nuevo escándalo tras la dimisión de Miguel Ángel Figueroa, quien ocupaba el cargo de interventor general de la región. Su salida está relacionada con la información aparecida sobre posibles vínculos con el supuesto esquema de Leire Díez, exdirigente socialista que, según la investigación, podría haber recibido información confidencial de Figueroa durante su periodo en el gobierno central.
El nombramiento de Figueroa como interventor general a principios de 2025 provocó de inmediato polémica. Llegó desde la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), donde fue invitado por su amigo y entonces presidente Vicente Fernández. Ya en los primeros días en Andalucía, Figueroa destituyó a la mitad de los responsables de área —cuatro de ocho—, una medida sin precedentes en este organismo. La oposición calificó esta actuación de "purga" y acusó al gobierno de intentar controlar la fiscalización financiera de la región.
La persona impulsora de la incorporación de Figueroa al gobierno regional fue Amelia Martínez, viceministra de Economía, Hacienda y Fondos Europeos. Fue ella quien lo invitó desde SEPI para ponerse al frente de la Intervención General, responsable de la auditoría y control del gasto público en Andalucía. Dentro del organismo, su nombramiento generó sorpresa y desconfianza, y tras darse a conocer la posible conexión con el caso Díez, la situación se intensificó. Según un ex alto cargo de la Intervención General, Figueroa fue llamado para evitar que antes de las elecciones surgieran informes incómodos para el gobierno, y de hecho suspendió muchas auditorías.
El contexto de los cambios de personal en las estructuras estatales españolas sigue siendo tenso. En casos similares, la atención a los procedimientos de nombramiento y la posible influencia política ya han sido objeto de procedimientos judiciales, como ocurrió con el hermano del primer ministro en Badajoz — russpain.com publicó anteriormente los detalles de este caso.
Para referencia: la Intervención General de Andalucía es un organismo clave de control financiero, al que solo acceden funcionarios públicos experimentados. En los últimos años, en España ha aumentado el interés por la transparencia e independencia de estas entidades, especialmente en el contexto de sonados casos de corrupción. Cualquier sospecha de fuga de información o presión política sobre los auditores genera gran repercusión y puede desembocar en cambios de personal al más alto nivel.