Ayuso cancela su visita a México tras presiones de las autoridades del país. El gobierno de Madrid denunció presiones por parte de México en el marco de la visita de Ayuso. Los organizadores del premio Platino recibieron amenazas de cierre del recinto. Las autoridades regionales cancelaron el viaje y devolvieron a la delegación a España.
Las autoridades de Madrid anunciaron la cancelación del viaje de la presidenta regional, Isabel Díaz Ayuso, a México, luego de que los organizadores de los premios Platino se vieran amenazados por parte de las autoridades mexicanas. Según el gobierno autonómico, los responsables del evento, encabezado por Enrique Cerezo, recibieron amenazas de cierre del complejo si Ayuso aparecía en el lugar o participaba en la ceremonia. Esta decisión fue una reacción a la presión directa que, según Madrid, provino de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum.
En el comunicado oficial del gobierno de Madrid se destaca que Claudia Sheinbaum critica habitualmente a Isabel Díaz Ayuso en sus transmisiones televisivas diarias y llama a boicotear eventos en los que ella participe. Las autoridades regionales subrayan que las visitas de líderes autonómicos españoles a Latinoamérica son una práctica habitual y se muestran sorprendidas por la reacción contundente de las autoridades mexicanas. Tras recibir el ultimátum, Ayuso decidió inicialmente limitarse a reuniones de trabajo con los organizadores, renunciando a asistir a la ceremonia para evitar riesgos para los negocios locales y los invitados internacionales. Sin embargo, posteriormente se tomó la decisión de cancelar completamente el viaje y regresar la delegación a España.
En una carta difundida por el gobierno de Madrid, se desmiente de manera específica la información sobre la supuesta falta de agenda durante la visita. Las autoridades regionales afirman que, para el fin de semana, no solo estaba prevista la asistencia a la ceremonia Platino, sino también reuniones con representantes de la industria cinematográfica de España y Latinoamérica, quienes invitaron a Ayuso al evento. Además, según los funcionarios madrileños, la parte mexicana exigió la lista de todas las personas que planeaban reunirse con la presidenta de la región.
La situación se agravó tras una reciente disputa pública entre Isabel Díaz Ayuso y Claudia Sheinbaum, que estalló tras la participación de Ayuso en la ceremonia en memoria de Hernán Cortés en Ciudad de México. En aquel momento, la delegación española subrayó que no pretendía emitir valoraciones históricas y que el objetivo de la visita era fomentar contactos positivos. En respuesta, Sheinbaum acusó a Ayuso de intentar justificar las acciones de Cortés, lo que provocó una nueva oleada de reproches mutuos.
Este incidente se convirtió en un nuevo ejemplo de las tensas relaciones entre representantes de las autoridades españolas y latinoamericanas. En los últimos meses, las cuestiones relativas a contactos diplomáticos y visitas oficiales de funcionarios españoles han sido discutidas en repetidas ocasiones. Dificultades similares con viajes internacionales y retorno al país vivió recientemente un ciudadano español deportado de Estados Unidos tras una larga estancia en aislamiento — más detalles sobre este caso en el material sobre el regreso de un español desde el centro estadounidense ICE.