Makoke y Gonzalo Fernández no eligieron el típico viaje de recién casados. Su luna de miel fue una carrera por el sudeste asiático, con jornadas intensas y paisajes de postal, pero sin apenas pausas. Makoke lo resumió con ironía: “Nos estamos dando un buen tute”. No exageraba.
La pareja, que celebró su boda en Ibiza tras un año de espera por motivos familiares, decidió retrasar el viaje para poder disfrutarlo sin prisas. Cuando por fin llegó el momento, el plan fue todo menos relajado. En quince días recorrieron Vietnam de norte a sur y cruzaron a Camboya, enlazando ciudades, templos y paisajes que muchos solo ven una vez en la vida. Según La Razón, el itinerario incluyó paradas en Hanoi, un crucero por la Bahía de Halong, Hội An, Ciudad Ho Chi Minh y una travesía de tres días por el Mekong, antes de terminar en Siem Reap y Angkor Wat.
"Tras finalizar su recorrido por Asia, la pareja continuó sus vacaciones en Málaga, disfrutando de unos días de descanso en España."
La Razón
Un itinerario sin pausas
El viaje empezó en Hanoi, donde visitaron el mausoleo de Ho Chi Min y el Templo de la Literatura. Sin apenas tiempo para asimilar el choque cultural, pusieron rumbo a la Bahía de Halong, Patrimonio de la Humanidad, y navegaron entre sus formaciones kársticas en un crucero que, según Makoke, justificó cada minuto de cansancio.
La ruta siguió por Hội An, la ciudad más pintoresca del país, y la bulliciosa Ciudad Ho Chi Minh, antes de embarcarse en una travesía de tres días por el río Mekong. El ritmo no bajó: “No hemos parado, pero merece la pena”, contó Makoke a la revista 'Semana', que publicó imágenes personales del viaje. El director de 'Semana', Jorge Borracho, calificó el viaje como "de lujo" y "un buen tute", destacando el ritmo alto y el formato premium de la experiencia, según recogen medios españoles.
El broche en Camboya
Después de recorrer Vietnam, la pareja cruzó a Camboya para conocer Siem Reap y Angkor Wat, el mayor complejo religioso del mundo y joya arqueológica del sudeste asiático. Solo tras diez días de exploración intensa, Makoke y Gonzalo se permitieron un respiro en el resort Six Senses, en la isla de Krabey, donde villas privadas y piscinas les ofrecieron el lujo y la calma que hasta entonces no habían tenido.
"Makoke y Gonzalo se casaron el 12 de junio en Ibiza, pero decidieron posponer su luna de miel para no precipitarse y poder disfrutarla plenamente. Según 20minutos, este detalle explica por qué el viaje tuvo lugar semanas después de la boda y no de inmediato, como suele ser habitual en otras parejas mediáticas."
20minutos
El contraste entre el ritmo de visitas y el retiro final en el resort fue evidente. Makoke lo explicó sin rodeos: los últimos días fueron para “descansar y disfrutar del hotel”, una recompensa tras una luna de miel que, lejos de la postal idílica, fue una auténtica aventura.
Un viaje que deja huella
La elección de destinos y el ritmo del viaje han dado que hablar en el entorno mediático. No es la primera vez que una boda de famosos se comenta por sus detalles poco convencionales, como ocurrió con el enlace de Raquel Mosquera y Pedro Carrasco, según este análisis previo. Pero en el caso de Makoke y Gonzalo, la diferencia está en la intensidad y la falta de concesiones al descanso.
Makoke ha recomendado el destino a quienes busquen algo más que relax: “Esto es espectacular. La luna de miel está siendo maravillosa”. El mensaje de su viaje es claro: para quienes quieran una experiencia de pareja que combine cultura, naturaleza y un punto de locura, el sudeste asiático puede ser el escenario perfecto, siempre que se esté dispuesto a renunciar a la comodidad del reposo. Mientras muchas celebridades apuestan por el lujo sin sobresaltos, Makoke y Gonzalo han preferido el cansancio feliz de quien lo ha visto todo en dos semanas. Una elección que los distingue en el panorama de las bodas mediáticas recientes.