El terral ha elevado las temperaturas en Málaga hasta casi 41 grados. Coín registró el valor más alto, mientras la alerta naranja sigue activa. Se esperan noches tórridas y cambios a partir del jueves.
El calor extremo provocado por el terral ha vuelto a situar a Málaga entre las zonas más afectadas de España, con temperaturas que este lunes alcanzaron los 40,8 grados en Coín, según los datos oficiales de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet). El aviso naranja por altas temperaturas se mantendrá activo al menos hasta el martes, especialmente en el Valle del Guadalhorce y la franja litoral occidental, donde el riesgo para la población es considerado moderado.
La jornada estuvo marcada por registros inusualmente altos en varios puntos de la provincia. Coín lideró el ranking con 40,8 grados a las 18:00, seguido de Estepona (39,9), el aeropuerto de Málaga (39,6) y Manilva (39,3). En la capital, la situación fue algo más llevadera, con 36 grados en el centro, aunque la humedad baja intensificó la sensación térmica en muchos barrios.
La Aemet había advertido de la posibilidad de alcanzar los 41 grados en el bajo Guadalhorce, y la previsión se cumplió en parte, con valores que rozaron ese umbral. El fenómeno del terral, caracterizado por vientos cálidos y secos de poniente, afectó sobre todo a municipios como Álora, Pizarra y Cártama, además de la propia Málaga, Estepona y Manilva.
Las noches tampoco dieron tregua. En el aeropuerto, la mínima no bajó de los 26,7 grados, lo que se considera una noche tórrida o ecuatorial, ya que el mercurio no descendió de los 25 grados. Esta situación dificulta el descanso y obliga a recurrir a sistemas de climatización, con el consiguiente impacto en la salud y el consumo energético.
Para el martes, la alerta naranja continuará en la zona litoral y el entorno del Guadalhorce, donde se prevén de nuevo máximas cercanas a los 40 grados y mínimas que podrían mantenerse en torno a los 25. La previsión indica que el miércoles el poniente irá perdiendo fuerza y el nivel de aviso bajará a amarillo, aunque el calor seguirá siendo notable en la mitad sur de la provincia.
El cambio significativo llegará el jueves, cuando se espera la entrada del levante. Este giro en el viento provocará un descenso de hasta ocho grados en las máximas, que volverán a situarse en torno a los 30 en la capital, mientras que las mínimas bajarán a 21-22 grados. Sin embargo, el aumento de la humedad y la posible presencia de calima podrían generar sensación de bochorno en la franja costera.
Julio cerró como el tercer mes más cálido en Málaga capital desde que existen registros en el aeropuerto, con una media de 28,2 grados, solo superado por 2023 (29,4) y 2015 (28,3). A nivel nacional, la temperatura media provisional fue de 25,7 grados, igualando el récord de julio de 2022, según la Agencia Estatal de Meteorología. Estos datos confirman la tendencia de veranos cada vez más cálidos en el sur peninsular y la singularidad climática de Málaga respecto al resto de España.
El terral es un fenómeno local característico de la provincia de Málaga, que se produce cuando el viento sopla desde el interior hacia la costa, elevando bruscamente las temperaturas y reduciendo la humedad. Este tipo de episodios suele concentrarse en el Valle del Guadalhorce y la Costa del Sol occidental, y puede tener efectos adversos en la salud, la agricultura y el consumo energético. Las autoridades recomiendan extremar las precauciones, especialmente entre los colectivos más vulnerables, y seguir las indicaciones de los servicios de emergencia durante los periodos de aviso naranja.