María Pombo ha hecho algo poco habitual entre los de su generación. La influencer fue a la notaría para dejar claro a quién irá el tercio de libre disposición de su herencia. Su gesto no ha pasado desapercibido y ha vuelto a ponerla en el centro de la conversación, sobre todo por la naturalidad con la que trata un tema que muchos prefieren no mencionar.
La cita no fue improvisada. María tenía la visita al notario marcada en su agenda para el viernes 25 de septiembre. Ella misma lo contó en sus redes sociales. Reconoció que la situación le resultaba incómoda y que este trámite le hacía sentir que estaba creciendo. “Noto que me estoy haciendo mayor porque me encuentro yendo al notario para firmar que, si me muero, a quién va mi herencia de libre disposición. No me hace gracia”, confesó en sus stories. Dejó claro que no es algo que le entusiasme.
Para tramitar una herencia en España, los documentos clave son el certificado de defunción, el certificado de últimas voluntades y la copia autorizada del testamento.
Lo que más ha llamado la atención es la transparencia con la que Pombo ha tratado el asunto. Antes de que llegaran los comentarios, explicó que la ley reserva dos tercios de la herencia para los descendientes directos, pero hay un tercio que se puede dejar a quien uno quiera. “Sí, hay una parte que corresponde por ley, pero hay un tercio de 'libre disposición' que puedes dejar a quién tú quieras. Pues eso es lo que estoy yendo a firmar. Qué señora me estoy haciendo”, contó, dejando ver la mezcla de responsabilidad y resignación que acompaña estos trámites.
El tercio que marca la diferencia
En España, la herencia se reparte en tres partes: la legítima estricta, la de mejora y la de libre disposición. Es este último tercio el que permite al testador decidir sin límites a quién beneficiar, ya sea un familiar, un amigo o una entidad sin ánimo de lucro. El Código Civil lo deja claro: no hace falta justificar la elección y el destinatario puede ser cualquier persona, heredero forzoso o no.
Este margen de libertad suele servir para evitar líos familiares o para premiar a alguien especial. Cada vez más personas prefieren dejarlo todo por escrito y así evitar problemas después. En el caso de María Pombo, hacer público el trámite añade exposición mediática, algo que pocas figuras públicas asumen con tanta naturalidad.
El llamado 'tercio de libre disposición' es una figura reconocida desde hace décadas en el derecho sucesorio español, aunque su aplicación puede variar en algunas comunidades autónomas con regímenes forales propios.
¿Y si no hay hijos?
El Código Civil también prevé el caso en que no haya descendientes directos. En ese supuesto, los ascendientes pasan a ser los herederos principales y la legítima se reduce a la mitad de la herencia, lo que amplía la parte de libre disposición. El cálculo, siempre según la ley, parte del caudal hereditario bruto, descontando deudas y gastos antes de repartir los tercios.
La transparencia de María Pombo al contar este proceso recuerda a otros momentos en los que personajes públicos han hablado abiertamente de asuntos personales. Así ocurrió cuando Marieta contó detalles sobre su salud tras casarse, como informó espanol.news. En ambos casos, sacar a la luz temas que suelen ser privados genera conversación y acerca a los protagonistas a su público desde otro ángulo.
El paso de María Pombo no solo pone sobre la mesa la importancia de planificar el futuro. También rompe el tabú que rodea a la herencia en España. Al mostrar sin filtros cómo afronta este trámite, la influencer se aleja del secretismo habitual y convierte un acto legal en un gesto de madurez pública. En un entorno donde la imagen lo es todo, hablar de la muerte y el reparto de bienes es una declaración de intenciones que no pasa desapercibida.
La estructura de la herencia y los derechos de los herederos forzosos están regulados en el Código Civil español, que marca los límites y opciones para repartir los bienes.