Matías Prats Jr. ha decidido romper con lo esperado justo cuando su vida da un giro. El periodista, siempre bajo la lupa por su apellido, vive ahora dos cambios a la vez: el nacimiento de su primer hijo y su llegada a 'El Chiringuito', el plató donde el fútbol se vive con una intensidad difícil de igualar.
Llevar el apellido Prats nunca ha sido solo cuestión de nombre. Ser hijo y nieto de dos referentes de la comunicación española le ha puesto siempre frente a comparaciones, etiquetas y la sospecha constante de favoritismo. Matías no esquiva el tema. Habla claro: los comentarios sobre ser “enchufado” le cansaron hace tiempo. Si pudiera dar un consejo a su yo becario, sería ignorar a quienes insisten en que todo le ha llegado fácil.
Tras su debut en 'El Chiringuito', Matías Prats Jr. fue uno de los primeros fichajes destacados en la nueva etapa del programa bajo Mediaset, marcando un cambio en la dinámica del equipo.
La presión familiar no ha sido su único reto. En lo personal, su vida cambió de raíz con el nacimiento de su primer hijo junto a Claudia Collado, también periodista. Se casaron en 2023, después de una relación que empezó en el trabajo. El pequeño llegó en junio de 2025 y, desde entonces, todo es distinto. Matías reconoce que la paternidad le ha transformado “mucho, mucho”, sobre todo en cómo gestiona el tiempo y la vida familiar.
Ambos tienen agendas imprevisibles y horarios cruzados. Han tenido que aprender a organizarse para no perderse los primeros momentos de su hijo. Matías admite que conciliar es complicado, pero también una oportunidad para descubrirse a sí mismo y fortalecer su relación con Claudia. La historia entre ellos, que él llama “muy bonita”, no fue tan fácil como parece. Conquistar a una colega de profesión le exigió paciencia y autenticidad. Ahora esa complicidad se traslada a la familia.
En lo profesional, llegar a 'El Chiringuito' le ha devuelto la ilusión. Tras más de veinte años en el periodismo deportivo, el programa de Josep Pedrerol le permite vivir el fútbol de otra manera, rodeado de pasión y debate. No es solo cambiar de plató. Es demostrar que los sueños de niño —seguir la tradición familiar y dedicarse a la comunicación— pueden convivir con nuevas metas, como la paternidad. En una entrevista reciente, contó que fue Mediaset quien le buscó para encajar en la nueva dinámica del show. Él apostó por “ser uno mismo” en este formato renovado.
El fichaje de Matías Prats Jr. se enmarca en una estrategia de Mediaset para reforzar el bloque futbolístico de 'El Chiringuito' en 2026, tras la reestructuración del programa y la incorporación de nuevos analistas deportivos.
No rehúye la pregunta sobre si su apellido le ha abierto puertas. Reconoce que ha tenido ventajas, pero también un precio: demostrar el doble y cargar con expectativas ajenas. Aun así, se considera un privilegiado, aunque aclara que el verdadero éxito está en la familia que ha formado y en saber reinventarse sin perder la esencia. Su llegada al programa ha provocado reacciones inmediatas en el mundo del fútbol. Jordi Basté y Toni Freixa respondieron con críticas a sus comentarios sobre el Barça. Sus opiniones ya están en el debate mediático nacional, como recogen la prensa catalana y la agencia EFE.
En la entrevista durante el estreno de 'Alma y Aire', Matías hace balance de una etapa llena de cambios y retos. Entre la presión mediática, la paternidad reciente y el nuevo rumbo profesional, se muestra más seguro que nunca de su camino. Aún le queda un sueño por cumplir, ligado al fútbol, pero ahora el apellido Prats ya no es una sombra. Es solo una parte más de una historia que escribe a su manera.
En un año donde las historias familiares y los giros personales han marcado la agenda mediática, como el regreso inesperado de Hugo Sierra reportado antes, la evolución de Matías Prats Jr. muestra que la autenticidad y la capacidad de adaptarse siguen siendo el motor de quienes se mantienen en el centro de la conversación pública. Además, su presencia en eventos como la Fiesta del Pilar 2026 en Madrid confirma que su perfil mediático crece más allá de la televisión, como destaca El Mundo.