Arqueólogos descubren en Papuk una fortaleza de la Edad de Bronce más antigua que los asentamientos celtas de los Balcanes. Una fortaleza única de la Edad de Bronce ha sido hallada en el monte Papuk, en Croacia. El hallazgo transforma la visión sobre el desarrollo social en la región. Los arqueólogos revelan detalles de la vida y la defensa de esta antigua comunidad.
Monumentales fortificaciones en la cima de Papuk: nuevos descubrimientos
En el noreste de Croacia, a más de 600 metros sobre el nivel del mar, arqueólogos han descubierto los restos de una fortaleza de gran escala que data de la Edad del Bronce Tardía. Las investigaciones se llevaron a cabo en la montaña Papuk, donde un grupo de especialistas de la Universidad de Zagreb identificó un complejo sistema defensivo hasta ahora desconocido en los Balcanes.
La fortaleza destaca por su estructura de tres niveles de fortificaciones. El terraplén interior, construido con tierra compactada, estaba rodeado por grandes bloques de piedra, y por fuera, una capa adicional de suelo endurecido proporcionaba protección extra. Esta construcción revela un avanzado conocimiento y habilidad en ingeniería por parte de los constructores de la época.
La altura de los muros internos alcanza en algunos puntos los dos metros, mientras que las laderas exteriores, gracias a las características del terreno, se elevan entre siete y ocho metros. Esto hacía que la fortaleza fuera casi inexpugnable para los enemigos y la distinguía notablemente de otras defensas de la región.
Soluciones arquitectónicas inusuales y dimensiones excepcionales del asentamiento
Los investigadores destacaron especialmente la segunda muralla, situada dentro del anillo defensivo exterior. Fue edificada con mampostería en seco, sin el uso de mortero, y su grosor supera el metro y medio. Construcciones de este tipo son extremadamente raras en los yacimientos arqueológicos de la Edad del Bronce en los Balcanes.
La superficie de la fortaleza es de aproximadamente cuatro hectáreas, lo que supera considerablemente el tamaño habitual de los puestos de vigilancia o pequeños asentamientos de esa época. Esto indica la existencia de una comunidad desarrollada, con una clara organización social y, posiblemente, una influencia significativa sobre los territorios circundantes.
Dentro de las murallas se encontraron restos de viviendas y numerosos fragmentos de cerámica. Estos hallazgos permiten conocer la vida cotidiana de los habitantes de la fortaleza y confirman que no sólo servía como refugio en tiempos de peligro, sino también como lugar de residencia permanente.
Revisión de la cronología y la importancia cultural de la región
Antes de las excavaciones, se creía que este lugar estaba asociado a la época de La Tène y a la cultura celta, ya que previamente se habían encontrado monedas de plata celtas. Sin embargo, el análisis de la cerámica y de las capas fundamentales mostró que el asentamiento surgió mucho antes, entre los años 1200 y 1000 a.C.
Este descubrimiento cambia la visión sobre el desarrollo de la sociedad en los Balcanes. Resulta que mucho antes de la llegada de los celtas, aquí existían comunidades altamente organizadas, capaces de construir fortificaciones de piedra duraderas. El uso de la piedra en lugar de madera o tierra indica la intención de crear estructuras sólidas y resistentes, lo que podría reflejar una demostración de poder y estatus político.
La magnitud y la complejidad de la fortaleza son comparables a monumentos similares en otras partes de Europa y Oriente Medio. Los arqueólogos sugieren que la región de Papuk desempeñó un papel más importante en las conexiones culturales y comerciales de la Edad de Bronce de lo que se pensaba anteriormente.
El impacto del hallazgo en el estudio de las sociedades antiguas de los Balcanes
El descubrimiento de la fortaleza en Papuk ofrece una nueva perspectiva sobre el desarrollo de los sistemas defensivos y sociales en el sureste de Europa. Los arqueólogos señalan que estructuras de este tipo son extremadamente raras en los Balcanes, donde era más común construir con materiales menos duraderos.
Investigaciones adicionales podrían arrojar luz sobre la estructura social, las relaciones comerciales y la organización política de los antiguos habitantes de esta región. El hallazgo ya confirma que los Balcanes no solo eran un cruce de culturas, sino también un lugar donde surgieron comunidades complejas y resilientes mucho antes de la llegada de los celtas.
Las excavaciones continúan y los científicos esperan obtener nuevos datos sobre la vida, las costumbres y la interacción de los pueblos antiguos que habitaron esta zona de Europa durante la Edad de Bronce.