El temporal que azota España desde el jueves ya ha dejado tres muertos. Nueve comunidades siguen en alerta. Cataluña vive la situación más grave. La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) activó el 5 de octubre el aviso rojo en el prelitoral de Barcelona por lluvias extremas. Se esperaban tormentas estacionarias y más de 90 litros por metro cuadrado en una hora. En Granollers, cayeron cerca de 95 litros por metro cuadrado entre la medianoche y las 10:00. Los datos confirman la fuerza del episodio y la precisión de los pronósticos oficiales.
Es el quinto día seguido de lluvias. Los servicios de emergencia están al límite y la vigilancia sigue al máximo en varias regiones. Protección Civil envió alertas ES-Alert a los vecinos de Vallès Oriental y Maresme. En Vallès Oriental, se pidió a la gente que se refugiara en interiores por el riesgo de desbordamiento de ríos y arroyos. Los bomberos de Cataluña rescataron a 13 personas atrapadas en coches por las inundaciones. En Granollers, un socavón junto al juzgado obligó a evacuar un edificio de oficinas y causó cortes en el hospital local.
En Cataluña, el servicio de emergencias 112 recibió más de 8.000 llamadas y los bomberos realizaron 226 intervenciones de rescate durante el temporal.
Las lluvias han bajado de intensidad respecto al fin de semana, pero la inestabilidad sigue. Castilla y León, Castilla-La Mancha y Extremadura están en nivel naranja por riesgo importante de lluvias y tormentas. Asturias, Baleares, Galicia, Madrid y Murcia tienen aviso amarillo. En Cataluña, el riesgo por lluvias sigue alto y se suman tormentas localizadas. Según la Agencia EFE, hasta el 5 de octubre había dos muertos y un desaparecido en Cataluña. El balance nacional es de tres víctimas mortales, pero no se ha confirmado la identidad ni las circunstancias de la tercera persona.
Rubén del Campo, portavoz de Aemet, avisa de que los próximos días seguirán con chubascos fuertes, granizo y temperaturas en descenso. Se espera que la situación mejore a partir del viernes, aunque el ambiente será más frío de lo normal para estas fechas. El martes, la inestabilidad aumentará y los chubascos podrán afectar a casi toda la península, sobre todo al tercio norte, el centro, zonas de Extremadura y el oeste de Castilla-La Mancha. En Canarias, la calima y las lluvias puntuales complican la situación.
El Puerto Olímpico de Barcelona encabeza el ranking de precipitaciones con 50,4 litros, seguido de Drassanes (42,4) y Sollana en Valencia (38,9). El miércoles se espera un descenso general de las temperaturas, con lluvias persistentes y granizo en el Cantábrico, noreste y Baleares. Andalucía, Aragón, Cataluña y Navarra tendrán avisos amarillos por lluvias y tormentas. Asturias, Cantabria y País Vasco solo por lluvias.
Entre el 1 y el 4 de octubre, en Granollers se acumularon cerca de 250 litros por metro cuadrado, y la mañana del 5 de octubre cayeron otros 80 litros sobre un suelo ya saturado, elevando el riesgo de nuevos desbordamientos y deslizamientos de tierra.
El jueves podría empezar una transición hacia un tiempo más estable, aunque las lluvias intensas pueden seguir en el extremo norte, Cataluña y Baleares. Las temperaturas seguirán bajas hasta el fin de semana, cuando se espera que suban poco a poco. Según información de la Agencia EFE, se prevé que las lluvias vayan remitiendo a partir del 8 de octubre, aunque el riesgo de precipitaciones fuertes seguirá en Cataluña y otras regiones en los próximos días.
El temporal deja cifras nunca vistas. Solo en Cataluña, entre la medianoche del viernes y las 21:00 del domingo, se superaron los 200 litros por metro cuadrado en lugares como Vilassar de Dalt (226 litros, 176 de ellos en seis horas) y en la estación de Drassanes (202 litros). El domingo, Barcarrota (Badajoz) registró 70 litros en una hora. Además, se contaron 83.230 descargas de rayos, el mayor registro en un día de octubre desde el año 2000.
La temperatura del mar Balear, que a finales de septiembre superaba los 26°, ha sido clave en la formación de tormentas tan intensas, según los expertos. El mar cálido aporta energía y humedad, lo que favorece núcleos tormentosos capaces de provocar lluvias torrenciales incluso sin condiciones atmosféricas extremas previas. Este fenómeno, ligado al calentamiento global, preocupa a los meteorólogos por su potencial para agravar episodios adversos.
En Cataluña, el patrón observado se parece a un proceso de ciclogénesis tropical, algo sin precedentes en el Mediterráneo. Expertos de la Aemet y climatólogos como Samuel Biener insisten en la necesidad de investigar a fondo estos núcleos convectivos, que podrían ser el origen de ciclones tropicales incipientes. La delegación catalana de la Aemet también ve similitudes con estructuras tropicales, pero pide cautela y un análisis detallado.
La situación recuerda otros episodios recientes de lluvias extremas en España, como reportado anteriormente en Extremadura, donde la inestabilidad y el riesgo de granizo también pusieron en alerta a la región. La repetición de estos fenómenos en distintos puntos del país refuerza la preocupación por el impacto del cambio climático en la frecuencia e intensidad de los temporales.
El balance provisional de este temporal muestra que España afronta una nueva realidad meteorológica. Episodios de lluvias extremas y récords de descargas eléctricas pueden repetirse más a menudo. La combinación de mar cálido, inestabilidad atmosférica y factores locales como la orografía hacen que regiones como Cataluña sean más vulnerables. La respuesta de las autoridades y la adaptación de infraestructuras serán claves para reducir el impacto de futuros temporales, que ya no pueden considerarse excepcionales en el contexto actual.