El Gobierno de España pronostica un pico del gasto en pensiones del 15,3% del PIB hasta 2050. Las autoridades españolas han presentado su previsión respecto a las pensiones: el gasto máximo alcanzará el 15,3% del PIB en 2050. Se espera una reducción del desempleo y un aumento del empleo entre la población mayor. Las estimaciones difieren de los cálculos de Airef.
El gobierno español ha publicado una nueva previsión sobre el gasto en pensiones, según la cual, para 2050, la carga máxima sobre el sistema será del 15,3% del PIB. Este dato es inferior a las estimaciones de otros organismos, incluida Airef, que anteriormente preveía un aumento hasta el 16,1%. El documento ha sido elaborado con la herramienta INTegraSS, que, según declaró el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, permite tener en cuenta con mayor precisión los cambios demográficos y económicos.
El informe destaca que hacia mediados de siglo se prevé en España una notable reducción de la tasa de desempleo —hasta el 6,9%— y un incremento en el número de trabajadores mayores de 65 años. Según el gobierno, este enfoque permitirá aliviar la presión sobre el sistema de pensiones ante el envejecimiento de la población. Además, se pronostica que la población en 2050 alcanzará los 53,7 millones de personas, una cifra inferior a la estimada por el INE.
Paralelamente a la publicación del informe INTegraSS, continúa en el país el debate sobre la sostenibilidad a largo plazo del sistema de pensiones. Parte de los expertos advierte sobre los riesgos de redistribución de fondos presupuestarios en detrimento de otros ámbitos, como la educación y la vivienda. Sin embargo, las autoridades subrayan que el modelo actual de pensiones tiene un elevado retorno social y el Estado es capaz de asumir el aumento del gasto asociado a los cambios demográficos.
Una característica importante de la nueva previsión es la suposición de un aumento del empleo entre los ciudadanos de 65 a 74 años: para 2050, la proporción de trabajadores en este grupo de edad podría aumentar hasta el 19%. Esto está relacionado con el aumento gradual de la edad real de jubilación y la introducción de incentivos para prolongar la actividad laboral. También se espera una mayor incorporación de las mujeres a la economía, lo que debería influir positivamente en la estabilidad del sistema de pensiones.
El informe destaca que el número de jubilados en España aumentará de los actuales 11 millones a 17,7 millones en 2050, y que la pensión media crecerá alrededor de un 2,8% anual. Sin embargo, a diferencia de Airef, el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones no contempla en sus cálculos el impacto de las nuevas medidas para incrementar los ingresos del sistema, lo que dificulta la comparación directa de las estimaciones.
La publicación del informe coincidió con la elaboración de un nuevo análisis por parte de Airef, solicitado por la Comisión Europea y convertido en objeto de debate entre el anterior equipo directivo de la institución y el Gobierno. La metodología para contabilizar las transferencias presupuestarias y el grado de independencia de los cálculos generaron dudas. Actualmente, Airef está presidida por Inés Olóndriz, lo que ha suscitado críticas de la oposición debido a su anterior labor en el Ministerio de Hacienda.
Como comparación, en otras regiones de España también se registran casos de redistribución de fondos presupuestarios, como lo evidencia el material sobre transferencias de fondos a empresas vinculadas a Julio Martínez Martínez — más detalles según los datos de la Agencia Tributaria.
Contexto: España se encuentra entre los países de la UE con la mayor proporción del gasto presupuestario destinado a pensiones. En 2025 se han asignado cerca de 200.000 millones de euros para este fin, y el incremento anual del gasto en los últimos años ha superado el 6%. Según la Comisión Europea, la sostenibilidad del sistema depende en gran medida del ritmo de crecimiento económico, la migración y las reformas del mercado laboral. La cuestión del equilibrio entre la protección social y la inversión en otros ámbitos sigue siendo una de las claves de la política nacional.