Odysseas Kimon de Grecia y Dinamarca cumple 22 años en un contexto poco habitual: su madrina de bautizo, Mette-Marit, acaba de convertirse en reina de Noruega. Este detalle da un tono especial a la celebración del cuarto hijo de Pablo y Marie-Chantal, en una familia donde los lazos con otras casas reales europeas siempre han estado presentes.
Hace unos meses, Odysseas fue noticia tras sufrir una caída que le provocó una fractura en la cabeza. Sus padres viajaron de urgencia a Florencia y tuvieron que reorganizar la Pascua ortodoxa. El regreso a Londres en tren, ya que no podía volar durante un mes, fue una muestra del apoyo familiar. Marie-Chantal agradeció públicamente la atención de los médicos italianos y el respaldo de los amigos de "Ody", dejando ver la tensión y el alivio que acompañan a cualquier familia en situaciones así.
Mette-Marit nació el 19 de agosto de 1973 en Kristiansand y se casó con el príncipe Haakon el 25 de agosto de 2001 en Oslo.
La coronación de Mette-Marit como reina de Noruega añade un matiz simbólico a este aniversario. Más allá de los títulos, la relación entre las casas reales de Grecia y Noruega se ha construido durante décadas, unidas por lazos familiares y una amistad que ha pasado de generación en generación. Ambas familias descienden de la dinastía Glücksburg y del rey Cristian IX de Dinamarca. La afición compartida por la vela entre el rey Harald V y el fallecido Constantino II reforzó esa cercanía, que hoy se refleja en gestos como el padrinazgo de Mette-Marit sobre Odysseas.
El bautizo de Odysseas, celebrado meses después de su nacimiento en septiembre de 2004, fue un evento cuidadosamente organizado. Entre los padrinos estaban el príncipe Felipe, Nassos Thanopoulos, Arki Busson y Chris Thomsen. Las madrinas fueron la entonces princesa heredera Mette-Marit, la princesa Olga y la princesa Alexandra de Sayn-Wittgenstein. Aquella ceremonia reforzó los lazos familiares y la sintonía entre dos monarquías que, aunque alejadas del poder, siguen presentes en la vida social europea.
En paralelo, la familia de Odysseas ha vivido otros momentos importantes. El Consejo de Estado griego ratificó recientemente la ciudadanía helena y el apellido "De Grèce" para diez miembros de la antigua familia real, otorgándoles plenos derechos constitucionales. Es un cambio discreto, pero relevante para una familia acostumbrada a moverse entre la tradición y la adaptación a los nuevos tiempos.
En septiembre de 2026, la figura de Mette-Marit ha estado en el centro de la atención mediática europea, especialmente tras su presencia en los funerales del rey Harald y el aumento del apoyo público a su papel en la monarquía noruega.
Odysseas ha vivido entre Londres y Nueva York, estudiando en la Knightsbridge School y la Dwight School, y su presencia en los eventos familiares es cada vez más visible. El reciente cumpleaños de su hermana Olympia, celebrado en un yate junto a miembros destacados de la dinastía Glücksburg, fue solo el anticipo de este nuevo capítulo para el joven príncipe.
En un año en el que la familia real griega ha estado en el foco tanto por la recuperación de Odysseas como por la coronación de Mette-Marit, la atención mediática ha oscilado entre la preocupación y la celebración. No es la primera vez que una familia aristocrática es noticia por motivos personales, como ya ocurrió en otros casos recientes que han conmovido a la opinión pública.
La historia de Odysseas, marcada por su recuperación y el hecho de tener como madrina a una reina recién coronada, muestra que la vida de las casas reales sigue generando interés más allá de los títulos. Este aniversario pone en primer plano la capacidad de adaptación y la fuerza de los vínculos familiares en un entorno donde la tradición y la actualidad conviven.
La cobertura sobre la familia real griega y noruega ha sido destacada en El País durante los últimos acontecimientos.