La tensión en Pasapalabra sube esta semana. El bote de AlaZ ya pasa del millón de euros. Cada fallo puede dejar fuera a Moisés Laguardia o David. Para apretar la competición, el programa ha traído a cuatro invitados que saben lo que es estar bajo los focos y enfrentarse a retos en televisión.
Los perfiles de los invitados son muy distintos. Abril Zamora, actriz, guionista y directora nacida en Cerdanyola del Vallès, se ha hecho un hueco en la industria por su papel en Vis a Vis y por dar visibilidad a la realidad LGTBI+ en la ficción española. Ha pasado por series como Élite y Paquita Salas, y creó Todo lo otro para HBO Max. Es una de las voces más versátiles del grupo.
La semana del 24 al 28 de septiembre de 2026 reúne en Pasapalabra a Josema Yuste, Abril Zamora, Rocío Madrid y Manuel Bandera, según confirman varios medios españoles.
Manuel Bandera, de Málaga, empezó en Un, dos, tres… responda otra vez y se consolidó con Las cosas del querer. Ha triunfado en cine y teatro musical. Su carrera le ha dado reconocimiento entre el público y la crítica.
Josema Yuste, famoso por el dúo Martes y Trece junto a Millán Salcedo, es un referente del humor en televisión. Lleva más de cuarenta años en el medio. Ha sabido reinventarse como actor, empresario teatral, presentador en galas de TVE y participante en Tu cara me suena.
Rocío Madrid, también malagueña, se hizo conocida como colaboradora de Crónicas Marcianas. Ha seguido en televisión con formatos como ¿Qué apostamos?, y ha concursado en Tu cara me suena y Supervivientes 2024. Su formación en danza y arte dramático refuerza el perfil variado de los invitados de esta semana.
El bote de Pasapalabra ha superado recientemente los 1.054.000 euros, mientras que la audiencia media del programa se mantiene por encima de 1,3 millones de espectadores y una cuota del 18,1%, según datos de Antena 3.
La elección de estos invitados no es casual. Pasapalabra exige concentración y un nivel cultural alto. Muchos famosos rechazan la invitación. Los que aceptan suelen repetir, atraídos por el reto y por una compensación económica que, aunque poco conocida, es significativa según la información disponible.
Los invitados no solo acompañan. Su función es ayudar a los concursantes a sumar segundos clave para la prueba final. En una semana con el bote por encima del millón de euros, cualquier ayuda puede decidir entre ganar o quedar fuera. Según la prensa española, los invitados no compiten por el bote. Solo colaboran para que los concursantes sumen segundos en la fase decisiva.
Pasapalabra se ha consolidado como uno de los concursos más exigentes y seguidos de la televisión española. La mezcla de cultura general, rapidez mental y presión mediática lo convierte en un escaparate para concursantes anónimos y figuras públicas. La presencia de invitados con trayectorias tan distintas refuerza el atractivo del programa y sube el nivel de la competición.
La estrategia de Pasapalabra de juntar a perfiles reconocidos de la interpretación, el humor y la presentación en una semana clave para el bote muestra la capacidad del formato para renovarse y mantener el interés del público. Apostar por nombres con experiencia y carisma no solo sube la exigencia del concurso, también consolida su posición como referente del entretenimiento televisivo español.