Paz Vega confirma avances en la regularización de su deuda con Hacienda. La actriz ha cambiado de asesores y ha conseguido reducir la cantidad pendiente. El caso se produce en pleno proceso de divorcio y bajo fuerte presión mediática.
Paz Vega ha anunciado avances significativos en la regularización de su situación fiscal tras aparecer de nuevo en la lista de morosos de la Agencia Tributaria. La actriz sevillana, cuyo nombre real es María Paz Campos Trigo, figura en el listado de 2025 con una deuda superior a 1,8 millones de euros, según la última publicación oficial. Este dato supone una reducción respecto a los 2,4 millones que se le atribuían en 2019, año en que su nombre apareció por primera vez en el registro de grandes deudores.
La intérprete de Lucía y el sexo ha emitido un comunicado en el que explica que ha cambiado de equipo legal y financiero, apostando por una nueva estrategia para resolver el conflicto con Hacienda. En el texto, Vega subraya que en los últimos meses se ha centrado en buscar soluciones y que ya se han dado pasos que han permitido rebajar de forma notable la deuda pendiente. Además, recalca su compromiso de asumir todas las consecuencias y de colaborar hasta dejar completamente regularizada su situación tributaria.
El caso de Paz Vega ha cobrado especial relevancia mediática al coincidir con un momento personal delicado: su reciente separación de Orson Salazar tras más de dos décadas de relación y tres hijos en común. La exposición pública de sus problemas fiscales y familiares ha incrementado la presión sobre la actriz, que incluso se ha visto obligada a cancelar su asistencia a un acto oficial esta semana. Poco después, compartió en redes sociales un mensaje en el que reconocía sentirse agotada física y mentalmente, reflejando el impacto de la situación en su vida diaria.
La inclusión en la lista de morosos afecta a contribuyentes con deudas superiores a 600.000 euros y busca fomentar la transparencia y el cumplimiento fiscal. En España, la publicación anual de este listado suele generar repercusión mediática, especialmente cuando involucra a figuras públicas. El proceso de regularización puede implicar negociaciones, pagos fraccionados y revisión de estrategias legales, como en el caso de Vega. La Agencia Tributaria actualiza la lista cada año, y la presencia continuada en ella puede tener consecuencias reputacionales y legales. El caso de Paz Vega ilustra cómo los problemas fiscales pueden agravarse en contextos personales complejos y bajo el escrutinio público.