Tadej Pogacar conquista el Alpe d'Huez con una actuación histórica. Rompe el récord de ascenso y deja atrás a todos los favoritos. La etapa redefine la lucha por el Tour de Francia.
Tadej Pogacar ha protagonizado una de las jornadas más impactantes del ciclismo reciente al imponerse en el Alpe d'Huez, escenario mítico del Tour de Francia. El esloveno no solo se llevó la victoria en la etapa reina, sino que además batió el legendario récord de ascenso de Marco Pantani, fijando un nuevo tiempo de 35:24 minutos y superando la marca de 36:40 establecida en 1995. Su ritmo, superior a los 23 kilómetros por hora, dejó sin respuesta a todos sus rivales y consolidó su dominio absoluto en la clasificación general.
La etapa estuvo marcada por la ausencia de ataques de los principales favoritos, que no lograron seguir el ritmo impuesto por Pogacar desde la base de la subida. El líder del UAE Team Emirates inició la ascensión sin especular, enfrentándose a las 21 curvas del Alpe d'Huez sin la ayuda de sus compañeros, que se vieron debilitados por problemas de salud. A pesar de ello, Pogacar fue cazando uno a uno a los más de 20 corredores fugados, entre ellos escaladores de renombre como Sepp Kuss, Lenny Martínez y Richard Carapaz, quienes acabaron cediendo ante la superioridad del esloveno en los últimos kilómetros.
El momento decisivo llegó a menos de dos kilómetros de la meta, cuando Martínez y Carapaz, los últimos en resistir, no pudieron responder al segundo y definitivo ataque de Pogacar. El público, que abarrotaba las laderas del Alpe d'Huez, fue testigo de una imagen que ya forma parte de la historia del Tour: Pogacar cruzando la meta en solitario, brazos en alto, tras una remontada que incluyó recortar una diferencia de 3:30 minutos respecto al grupo cabecero. La etapa, según Paco Lluna, puede considerarse la más brillante de su carrera hasta la fecha.
Por detrás, la lucha por el podio se reordenó. Remco Evenepoel logró distanciarse de los escaladores y llegó a meta a 2:29 de Pogacar, seguido de Del Toro, Paul Seixas y Skjelmose. Juan Ayuso, que partía con opciones, perdió contacto desde el inicio de la subida y cayó al séptimo puesto de la general tras ceder varios minutos. El UAE, pese a su debilidad, mantuvo el control estratégico de la carrera, mientras equipos como Red Bull Bora y Pinarello intentaron sin éxito reducir la diferencia de los fugados antes del inicio del puerto.
El Alpe d'Huez, con más de un millón de aficionados presentes, volvió a ser escenario de una jornada inolvidable. La subida, que ha acogido más finales de etapa que cualquier otro puerto en la historia del Tour, refuerza su leyenda con la actuación de Pogacar. La etapa también sirvió para recordar la importancia de los grandes escenarios deportivos en la cultura europea, como se ha visto en otros eventos recientes, por ejemplo, el multitudinario concierto de Rubén Blades en Barcelona, que reunió a miles de seguidores y marcó un hito en la música latina (más detalles aquí).
El Tour de Francia, que afronta sus últimas jornadas, queda prácticamente sentenciado tras la exhibición de Pogacar. Su quinto título parece asegurado, aunque la competición aún reserva etapas de montaña y posibles sorpresas. El récord batido en el Alpe d'Huez subraya el momento de forma del esloveno y reaviva el debate sobre los límites del rendimiento en el ciclismo moderno. La jornada deja claro que, en la actualidad, Pogacar no tiene rival directo capaz de desafiar su hegemonía en las grandes vueltas.
El Alpe d'Huez es uno de los puertos más emblemáticos del ciclismo mundial, con 21 curvas numeradas y una longitud de 13,8 kilómetros. Desde su primera inclusión en el Tour en 1952, ha sido escenario de gestas históricas y duelos memorables. Marco Pantani, cuyo récord ha sido superado por Pogacar, es recordado como uno de los grandes escaladores de la historia. El Tour de Francia es la carrera ciclista más importante del mundo y cada año atrae la atención de millones de aficionados, tanto en Europa como a nivel global. La edición actual confirma la tendencia de dominio de los grandes equipos y la dificultad de romper el control de los favoritos en las etapas clave.