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Polvo sahariano y ola de calor: cinco regiones españolas bajo alerta

Ricardo Rubio Español.News

Publicado por Ricardo Rubio

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Polvo sahariano y ola de calor: cinco regiones españolas bajo alerta

Una masa de aire africano trae polvo sahariano y eleva el termómetro en el sur y este. La calima reduce la visibilidad y agrava la sensación de bochorno. El fenómeno se extenderá a más regiones en los próximos días.

El sur y el este de la península se preparan para una doble amenaza meteorológica: la llegada de una masa de aire cálido desde el norte de África, acompañada de polvo sahariano en suspensión, marcará el inicio de la cuarta ola de calor del verano. Andalucía, Extremadura, Región de Murcia, sur de la Comunidad Valenciana y Castilla-La Mancha serán las zonas más afectadas por este episodio, que ya desde la madrugada del martes ha comenzado a enturbiar los cielos y a elevar la sensación térmica.

La potente dorsal subtropical que se mantiene sobre la península ha creado las condiciones para que el polvo en suspensión avance rápidamente. Durante los próximos días, la calima será persistente en estas comunidades, con cielos blanquecinos y visibilidad reducida, especialmente en las horas centrales. Aunque las concentraciones previstas no alcanzan niveles extremos, sí bastan para modificar el aspecto del cielo y aumentar el malestar térmico.

El fenómeno no se limita al polvo: la combinación de temperaturas superiores a los 40 ºC en el valle del Guadalquivir, Extremadura y el sur de Castilla-La Mancha, junto a la humedad y la presencia de partículas, intensificará la sensación de bochorno. En algunos puntos del interior andaluz, los termómetros podrían superar los 42 ºC, mientras que en el resto del interior peninsular se esperan máximas de 35 a 38 ºC y noches tropicales que dificultarán el descanso.

La situación se complica aún más en zonas donde el humo de los incendios forestales activos ya ha degradado la calidad del aire. La mezcla de aerosoles procedentes del fuego y del polvo sahariano refuerza la atmósfera turbia, como ya se ha observado en el suroeste y el interior peninsular. En este contexto, la gestión de emergencias cobra especial relevancia, como ocurrió recientemente cuando la Escuela de Policía Nacional de Ávila se habilitó para acoger a 1.500 evacuados por incendios, ofreciendo refugio y mejores condiciones a los afectados (más detalles sobre la respuesta ante evacuaciones masivas).

A partir del miércoles, la nube de polvo avanzará hacia el interior y el norte, alcanzando Madrid, Castilla y León, Aragón, Navarra, La Rioja y Baleares. En la Comunidad Valenciana y el valle del Ebro, la calima será especialmente visible y persistente durante buena parte de la semana. Canarias también notará un aumento significativo de polvo en suspensión desde el jueves.

De cara al fin de semana, la llegada de una vaguada incrementará la inestabilidad en el noreste peninsular. Las tormentas previstas en Cataluña y el Pirineo podrían interactuar con el polvo sahariano aún presente, favoreciendo la aparición de lluvias de barro, un fenómeno habitual cuando coinciden precipitaciones y altas concentraciones de partículas en el aire.

La calima, o polvo en suspensión, es un fenómeno recurrente en la península ibérica, especialmente en verano, cuando las masas de aire africano alcanzan el sur de Europa. Además de afectar la visibilidad y la calidad del aire, puede tener impacto en la salud de personas sensibles y en actividades al aire libre. Las autoridades recomiendan limitar la exposición en las horas de mayor concentración y prestar atención a los avisos meteorológicos. El episodio actual coincide con una de las olas de calor más intensas del año, lo que agrava los riesgos asociados tanto al calor extremo como a la contaminación atmosférica.

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