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Por primera vez se ha estimado la densidad de redes fúngicas ocultas bajo el suelo en distintas regiones

Ricardo Rubio Español.News

Publicado por Ricardo Rubio

Por primera vez se ha estimado la densidad de redes fúngicas ocultas bajo el suelo en distintas regiones Español.News
Por primera vez se ha estimado la densidad de redes fúngicas ocultas bajo el suelo en distintas regiones

Científicos mapean la red subterránea gigante de hongos en la Tierra. Un estudio ha revelado una vasta red de hongos microscópicos bajo el suelo. Su extensión equivale al 10% del ancho de la Vía Láctea. El impacto en los ecosistemas y el clima resulta significativo.

Un grupo internacional de científicos presentó por primera vez un mapa global de las redes subterráneas de hongos que conectan plantas y ecosistemas en todo el mundo. Según Science, se trata de estructuras microscópicas, invisibles en la superficie, pero que desempeñan un papel clave en el intercambio de nutrientes entre las plantas y el suelo. El estudio demostró que, si se alinearan todos los filamentos fúngicos en una sola línea, su longitud alcanzaría los 110 000 billones de kilómetros, lo que equivale aproximadamente al 10% del ancho de la Vía Láctea.

El foco principal estuvo en los hongos micorrízicos arbusculares, que forman vínculos simbióticos con las raíces de la mayoría de las plantas terrestres. A través de finísimas hifas, estos organismos transfieren nitrógeno y fósforo a las plantas, y a cambio reciben carbono orgánico. Este intercambio convierte a las redes fúngicas en un elemento fundamental para el funcionamiento de los suelos y los ecosistemas.

La investigación abarcó 16.669 muestras de suelo de 322 trabajos científicos. Con la ayuda de inteligencia artificial, los científicos calcularon la densidad media de hifas fúngicas en la capa superior del suelo a nivel mundial. En promedio, fue de 4,4 metros por centímetro cúbico. Sin embargo, la distribución resultó desigual: los “bosques” fúngicos más densos se encontraron bajo praderas silvestres, especialmente en zonas elevadas y sometidas a inundaciones periódicas.

Los autores señalan que estos prados son precisamente los que están desapareciendo rápidamente. La razón es que resulta más fácil ararlos para la agricultura que talar los bosques. Como resultado, en los suelos utilizados con fines agrícolas, la densidad de las redes fúngicas es en promedio un 50% menor que en los ecosistemas naturales. Esto se relaciona con el uso de fungicidas y fertilizantes a base de nitrógeno y fósforo.

Otra conclusión importante tiene que ver con el clima. Según las estimaciones, estas redes fúngicas absorben anualmente hasta 3,9 mil millones de toneladas de dióxido de carbono, lo que equivale aproximadamente al 11% de todas las emisiones de CO2 provenientes de la quema de combustibles fósiles en 2021. Sin embargo, los científicos subrayan que, pese a la aparición del mapa, aún quedan zonas de gran incertidumbre, como las selvas tropicales y los desiertos. El siguiente paso será averiguar cómo exactamente estas redes forman reservas estables de carbono en el suelo y a qué velocidad se degradan.

A modo de referencia: los hongos micorrízicos existen en la Tierra desde hace más de 400 millones de años y proporcionan nutrientes hasta al 80% de todas las plantas terrestres. Su papel en el mantenimiento de la fertilidad del suelo y la estabilidad de los ecosistemas se considera uno de los más importantes en la biosfera del planeta.

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