Cómo Juanma Moreno se convirtió en el primer líder del PP en ganar el poder en Andalucía. Juanma Moreno transformó el peor resultado del PP en Andalucía en una victoria y fue el primero en pactar con Vox. Su carrera es un ejemplo de superación y compromisos políticos en la región.
En Andalucía, en los últimos años, no ha habido un ascenso político más inesperado que el de Juanma Moreno. En 2018 logró llevar a la filial regional del Partido Popular al poder, a pesar del resultado históricamente débil del partido. Entonces, el PP obtuvo solo 26 escaños en el parlamento, pero precisamente ese resultado fue la clave para el cambio de gobierno tras casi 40 años de dominio del PSOE. Moreno se convirtió en el primer líder del PP que no solo negoció con Ciudadanos y Vox, sino que también accedió a la presidencia de la autonomía, transformando el panorama político de la región.
El camino de Moreno hacia la cima estuvo lejos de ser sencillo. A principios de la década de 2010, su candidatura generaba dudas incluso dentro del partido, y el enfrentamiento con la entonces favorita Susana Díaz parecía imposible de superar. La crítica interna y el escepticismo lo acompañaron en cada etapa, pero el apoyo de Mariano Rajoy resultó decisivo. Precisamente el ex presidente del Gobierno insistió en que Moreno liderara el PP de Andalucía, a pesar de la resistencia de María Dolores de Cospedal, quien apostaba por otro candidato.
Moreno inició su carrera política a los 19 años, al ingresar en el PP, y ya a los 25 encabezó Nuevas Generaciones de Andalucía. Poco después se convirtió en concejal en Málaga, y luego recorrió todos los niveles de la administración: desde el parlamento regional hasta el cargo de secretario de Asuntos Sociales en el gobierno de Rajoy. Su trayectoria es un ejemplo de cómo la perseverancia y la habilidad para forjar alianzas pueden conducir al éxito incluso en las condiciones más difíciles.
En 2018, cuando el PSOE volvió a ganar las elecciones pero no logró formar mayoría, Moreno aprovechó una situación única. Por primera vez en la historia de la región, PP, Ciudadanos y Vox unieron fuerzas para apartar a los socialistas del poder. Moreno se convirtió en el primer líder del PP en firmar un acuerdo con Vox, lo que generó un amplio debate. Más tarde, se distanció de la extrema derecha, reforzando su imagen de político moderado y apostando por su propia marca «Juanma», que llegó a ser más reconocible que los símbolos del partido.
Sus colaboradores más cercanos señalan que Moreno se ha enfrentado a varios fracasos: en 2004 no logró un escaño en el Congreso, y en la pugna por el liderazgo del PP de Andalucía no contó con el respaldo de todos. Sin embargo, su perseverancia y capacidad para no rendirse incluso en circunstancias difíciles le permitieron obtener la mayoría absoluta en las siguientes elecciones. Según RUSSPAIN, giros políticos de este tipo no son habituales en España, lo que hace que la historia de Moreno resulte especialmente destacada.
En los últimos años han aumentado las críticas sobre el distanciamiento de Moreno respecto a los problemas reales de la región. A pesar de los avances macroeconómicos, Andalucía sigue enfrentando un bajo PIB per cápita y altos índices de pobreza. Algunos observadores comparan este fenómeno con el «síndrome de San Telmo» — el efecto del poder absoluto, cuando el líder pierde el contacto con las dificultades cotidianas de la ciudadanía. Riesgos similares para los políticos en el poder ya se han debatido en otras regiones, como en los reportes sobre resoluciones judiciales en Castilla y León, donde El Tribunal Supremo anuló la sentencia en un caso de gran repercusión.
Moreno no oculta que desde joven soñó con liderar Andalucía. Su familia, que regresó de Barcelona a Málaga, atravesó dificultades, y el propio político ha subrayado en varias ocasiones que creció rodeado de personas con distintas ideas políticas. En su despacho cuelgan fotos de los hermanos Kennedy y de Barack Obama, y en sus memorias destaca su respeto por Pepe Mujica. En siete años al frente de la región, Moreno apostó por la imagen de un político «normal» y accesible, lo que le permitió consolidar su posición incluso entre los escépticos.
Para referencia: Andalucía es la región más poblada de España, tradicionalmente considerada un bastión socialista. El cambio de gobierno en 2019 fue uno de los acontecimientos políticos más destacados de la década. En los últimos años, la región enfrenta desafíos económicos y sociales, mientras las alianzas políticas siguen desempeñando un papel clave en la gestión de la autonomía.