El líder de Gibraltar exige la exclusión del territorio de la lista de la ONU. Fabian Picardo volvió a plantear ante la ONU el debate sobre el estatus de Gibraltar. Defiende el derecho de los habitantes a la autodeterminación y reclama la retirada del territorio de la lista de no autónomos. Las autoridades españolas siguen de cerca la evolución de la situación.
Fabián Picardo, ministro principal de Gibraltar, intervino en Nueva York ante el Comité de Descolonización de la ONU exigiendo excluir el territorio de la lista de no autónomos. Fue su última intervención ante el comité como jefe de gobierno. Picardo subrayó que Gibraltar no tiene intención de renunciar a su derecho a la autodeterminación, pese a la presión y a resoluciones obsoletas que, según él, no reflejan la realidad actual y contradicen el derecho internacional.
En su intervención, Picardo puso el acento en el histórico acuerdo entre el Reino Unido y la Unión Europea que, a su juicio, abre la puerta a la eliminación de barreras físicas en la frontera con España. Señaló que el tratado fue consensuado con la plena participación del gobierno de Gibraltar y prevé la ratificación por el parlamento del territorio. Al mismo tiempo, la cuestión de la soberanía —remarcó Picardo— queda fuera del acuerdo, y los habitantes de Gibraltar no están dispuestos a ceder su derecho a decidir el futuro de la región.
Picardo estuvo respaldado por varios altos cargos, incluidos el fiscal Michael Llamas, el viceministro Joseph García y el delegado Jamie Trinidad. Afirmó que las resoluciones de la ONU sobre Gibraltar están desfasadas y no se ajustan al actual derecho internacional. Según él, en 63 años el comité no ha demostrado neutralidad, y las constantes decisiones ignoran la postura de los habitantes del territorio.
Durante la sesión, Picardo también instó a enviar una delegación de la ONU para que visite el territorio y recomiende a la Asamblea General excluir Gibraltar de la lista de territorios no autónomos. Subrayó que los habitantes de la región están dispuestos a cooperar con España, pero no a hacer concesiones en lo que respecta a la autodeterminación. Según Picardo, son los gibraltareños quienes abogan por relaciones de buena vecindad y asociación económica, aunque no están dispuestos a aceptar compromisos que afecten sus derechos.
El contexto de la situación resalta que la cuestión del estatus de Gibraltar sigue siendo una de las más complejas en las relaciones entre España y el Reino Unido. En los últimos años, el debate sobre el estatus del territorio se ha intensificado en el marco de las negociaciones del Brexit y los nuevos acuerdos entre Londres y Bruselas. Como ocurre con otros procesos políticos de relevancia, por ejemplo, la dimisión del director de Transparencia en Valencia en medio de la investigación del caso Azud, como informó anteriormente russpain.com, la situación en torno a Gibraltar ilustra hasta qué punto en España se perciben de forma sensible las cuestiones de soberanía y estatus internacional.
Para referencia: Gibraltar fue incluido en la lista de Territorios No Autónomos de la ONU en 1946. Desde 1963, los representantes de la región acuden regularmente al comité exigiendo el reconocimiento del derecho a la autodeterminación. La cuestión de la exclusión de Gibraltar de la lista sigue abierta, y la posición de España sigue siendo tajante: Madrid considera que el territorio es disputado e insiste en negociar con Londres. Al mismo tiempo, para los habitantes de Gibraltar, es fundamental mantener el control sobre su propio futuro y desarrollar relaciones de buena vecindad con España sin perder autonomía.