Cómo un sociólogo francés cambió el enfoque de las encuestas electorales en España. En 1977, EL PAÍS encargó por primera vez una encuesta electoral independiente. El francés Francis Huss predijo el resultado de las elecciones con mayor precisión que nadie. Su enfoque marcó un precedente para la prensa española.
En junio de 1977, en vísperas de las primeras elecciones democráticas en España tras la dictadura, el diario EL PAÍS dio un paso que cambió la percepción de la sociología electoral en el país. El periódico encargó un amplio estudio a la empresa francesa Sofemasa, dirigida por Francis Huss, y por primera vez publicó su propia previsión sobre el resultado de la votación. Esta experiencia marcó el punto de partida para la realización de encuestas independientes en la prensa española.
En un contexto de incertidumbre y ausencia de una tradición de estudios electorales, Huss y su equipo lograron predecir la victoria de la UCD con un margen de error mínimo: la diferencia con el resultado real fue de apenas un punto porcentual. Según EL PAÍS, el presupuesto de aquel estudio alcanzó los 35 millones de pesetas —al cambio actual, más de 400.000 euros—, cifra que supera varias veces los costes actuales de encuestas similares.
El trabajo se realizó exclusivamente de forma presencial: para conformar una muestra representativa, los especialistas encuestaron a dos mil personas, tomando en cuenta nueve características clave, desde la educación hasta el lugar de residencia. La primera oleada de la encuesta reveló un alto nivel de indecisión entre los votantes, pero ya en la tercera oleada, tres días antes de las elecciones, los analistas pudieron ajustar los datos considerando las preferencias ocultas.
Francis Huss, oriundo de Estrasburgo, llegó a España en 1962 y para el momento de las elecciones históricas ya dirigía la filial española de Sofres. Su experiencia resultó solicitada no solo por EL PAÍS: en los años siguientes, la compañía trabajó con grandes estructuras políticas y empresariales, incluyendo la CEOE. En particular, por encargo de los empresarios se realizó una encuesta sobre la posible sustitución de Manuel Fraga como líder de las fuerzas de la derecha — en esa ocasión, ganó inesperadamente el entonces poco conocido José María Aznar.
El sistema de encuestas independientes, instaurado en 1977, se convirtió en el estándar para los medios españoles. Sin embargo, el propio Huss, hoy con 93 años, se muestra escéptico ante los actuales estudios «low cost», considerándolos menos fiables. Subraya que, para trabajar objetivamente en este ámbito, es fundamental mantener la neutralidad política — a diferencia de algunos dirigentes actuales de los institutos estatales.
La trayectoria de Francis Huss y su aportación a la sociología española recuerdan la importancia de la independencia y el profesionalismo en el manejo de la opinión pública. En la España moderna, las encuestas siguen siendo una parte integral del proceso político, aunque sus métodos y costes han cambiado considerablemente. A modo de comparación, en otros países de Europa también hay debates sobre la fiabilidad de los estudios electorales, como lo demuestra el material sobre la reacción de las autoridades francesas ante un caso crítico de contagio por hantavirus — más detalles en nuestro archivo.
Para referencia: después de 1977 en España se creó el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), que se convirtió en el principal organismo estatal para el estudio de la opinión pública. Sin embargo, las encuestas independientes, impulsadas por medios de comunicación privados, siguen desempeñando un papel importante al informar a la sociedad sobre las tendencias políticas.