España anuncia la mayor convocatoria de jueces y fiscales de su historia. Las autoridades españolas han abierto un concurso récord para 700 plazas de jueces y fiscales. La medida responde a la escasez de personal y a la reforma del sistema judicial. La nueva convocatoria comenzará en otoño.
En España comienza la mayor campaña de selección de jueces y fiscales en la historia del país: se ha publicado la convocatoria oficial para 700 nuevas plazas, de las cuales 500 están destinadas a jueces y 200 a fiscales. El proceso comenzará en octubre y será una etapa clave en la reforma del sistema judicial, orientada a eliminar vacantes estructurales y reforzar el funcionamiento de los tribunales.
Según el Boletín Oficial del Estado, el concurso incluye 375 plazas para jueces y 200 para fiscales, que se adjudicarán mediante la oposición tradicional. Además, 125 plazas para magistrados se ofertarán a través de la llamada «cuarta vía» — un concurso dirigido a juristas experimentados con al menos diez años de carrera. Esta medida es fruto de un acuerdo entre el Ministerio de Justicia y el Consejo General del Poder Judicial.
La magnitud de esta convocatoria es inédita: el número de nuevas plazas supera más del triple los datos del año pasado y dobla la media de los últimos años. Como referencia, entre 2012 y 2016 se anunciaron solo 350 plazas similares. Desde 2018, las autoridades ya han abierto 2.515 plazas para jueces y fiscales, lo que triplica la cifra registrada durante los dos mandatos del gobierno de Mariano Rajoy.
La razón de esta expansión a gran escala es la aguda escasez de personal. Según el Consejo General del Poder Judicial, para finales de 2025 faltarán 260 jueces y magistrados en el país: de 5.903 plazas existentes, solo 5.643 están en activo. Las previsiones para los próximos años tampoco son alentadoras: cada año el sistema perderá entre 130 y 150 profesionales debido a jubilaciones u otras causas. Para compensar estas bajas y cubrir nuevas vacantes, se requerirán al menos 370 nuevos jueces al año durante la próxima década.
Las autoridades confían en que el aumento de plantilla no solo permitirá cubrir las carencias actuales, sino también reforzar la labor de los nuevos tribunales de instancia que comenzaron a funcionar el año pasado, así como ampliar la Audiencia Nacional, el Tribunal Supremo y los tribunales regionales. Según el Ministerio de Justicia, solo con esta convocatoria la plantilla judicial crecerá un 8,5 %, más que en toda la última década.
Un papel clave en la reforma lo desempeña la nueva Ley de Eficiencia del Servicio Judicial, que modifica la estructura de los tribunales: en lugar de despachos individuales, ahora se forman órganos colegiados con soporte técnico unificado. Este enfoque permite crear nuevas plazas sin necesidad de abrir un juzgado completo, lo que reduce los costes casi cinco veces, hasta los 100.000 euros por puesto.
La plantilla de la fiscalía también crecerá un 7,1 %, pasando de 2.804 a 3.004 miembros. En los últimos veinte años, nunca se habían creado más de 100 nuevas plazas de fiscales en un solo año. La distribución de vacantes dependerá del nivel de carga de trabajo y de la población de cada región, así como de las propuestas del Consejo General del Poder Judicial y de la Fiscalía General del Estado.
De las 500 nuevas plazas para jueces, 363 están destinadas a juzgados de primera instancia, dos para el Tribunal Central, 85 para órganos colegiados: 71 para audiencias provinciales, siete para tribunales superiores de comunidades autónomas, cuatro para la Audiencia Nacional y tres para el Tribunal Supremo. La mayor cantidad de nuevas posiciones se abrirán en Andalucía, Cataluña, Madrid y la Comunidad Valenciana.
La reforma del sistema judicial y los cambios de personal avanzan en paralelo a otros proyectos de gran envergadura en las regiones. Por ejemplo, las autoridades valencianas han destinado recientemente 180 millones de euros a la modernización de escuelas y a la lucha contra el calor — más detalles sobre las iniciativas regionales se pueden encontrar en nuestro reportaje.
A modo de referencia: España se encuentra entre los países de la UE con un número relativamente bajo de jueces por habitante. Según la Comisión Europea para la Eficiencia de la Justicia, el promedio de la UE es de 21 jueces por cada 100.000 habitantes, mientras que en España es de unos 12. Esto genera una carga adicional para el sistema y explica la necesidad de un proceso de contratación tan amplio. Se espera que las nuevas medidas permitan agilizar la tramitación de los casos y reducir la carga de trabajo de los profesionales en activo.