En Málaga no logran apagar el incendio del hotel Ibis desde hace dos semanas. El incendio en el hotel Ibis, en el centro de Málaga, sigue sin ser extinguido. Los servicios de emergencia trabajan las 24 horas, pero el fuego persiste en el interior del edificio. Las causas del incendio aún se desconocen.
En el centro de Málaga, ya lleva más de dos semanas la lucha contra las consecuencias de un gran incendio en el hotel Ibis. Desde el 25 de mayo, el fuego, que comenzó en la cafetería Le Grand Café junto al río Guadalmedina, no ha logrado ser completamente extinguido. A pesar de la rápida evacuación de los huéspedes y la actuación operativa de los bomberos, en el interior del edificio aún persisten focos de combustión lenta y el humo sigue saliendo de las plantas superiores.
La principal dificultad está relacionada con la estructura del edificio: además de elementos metálicos, en los forjados se utilizó madera. Tras varias horas de incendio y acumulación de calor en el interior, la estructura se volvió inestable. Debido al riesgo de derrumbe, los bomberos se ven obligados a trabajar solo desde el exterior, lo que impide acceder a los puntos más calientes. Según el jefe del servicio de bomberos municipal, Salvador Castillo, esto ha prolongado considerablemente el proceso de extinción, a pesar del uso de grandes cantidades de agua.
En el interior del edificio continúa la combustión lenta de las estructuras de madera, algo similar a lo que ocurre con las brasas de una barbacoa apagada: exteriormente no se ve fuego, pero en el interior se mantiene una temperatura elevada. Según los especialistas, la proximidad del río Guadalmedina aporta una dificultad adicional: las corrientes de aire traen oxígeno y mantienen la combustión. Los expertos subrayan que la rápida evacuación y la activación de la alarma permitieron evitar víctimas.
Actualmente, dos brigadas de bomberos permanecen de guardia junto al edificio, realizando labores de enfriamiento y prevención de un posible rebrote de las llamas las 24 horas del día. Las autoridades de Málaga aseguran que ambos inmuebles afectados contaban con toda la documentación necesaria en materia de seguridad contra incendios. Sin embargo, debido a los escombros y al riesgo de colapso, tanto la policía como los técnicos municipales aún no pueden acceder al interior para investigar las causas del incendio y evaluar el estado del edificio.
La inspección realizada reveló que la parte norte del edificio no presenta daños graves, aunque en la primera planta se produjo un colapso parcial de los forjados. Las autoridades exigieron al propietario que se perimetrara la zona, se cerraran todos los accesos y se reforzaran las estructuras para permitir el trabajo seguro de los expertos. Además, se decidió desmontar el sistema de aire acondicionado situado en la azotea. Aún no se ha fijado una fecha definitiva para la total extinción del incendio: las labores de enfriamiento continúan y solo una vez concluidas los especialistas podrán iniciar la investigación y valorar el estado del inmueble.
La cuestión sobre las causas del incendio sigue abierta. Se sabe que la decoración plástica del café pudo haber facilitado la rápida propagación del fuego, aunque todos los materiales cumplían con la normativa de construcción. El hotel se encontraba en proceso de obtener autorización para aumentar el número de plantas.
La situación con el incendio generó críticas por parte de la oposición. Representantes del grupo Con Málaga señalaron que el número de bomberos en la ciudad es menor que hace veinte años, a pesar del crecimiento de la población y el turismo. Las autoridades de Málaga prometen aumentar la plantilla del servicio de bomberos hasta 400 personas para 2028, pero subrayan que la falta de recursos no afectó el proceso de extinción de este incendio.
Los incendios en edificios públicos en España siempre generan una mayor atención a las cuestiones de seguridad y preparación de los servicios. Como comparación, recientemente en Cataluña se debatieron medidas para reforzar los controles en las escuelas tras incidentes con la policía — los detalles de este caso están disponibles aquí. En Málaga, las autoridades hacen hincapié en la necesidad de revisar los estándares de aislamiento entre locales comerciales y zonas residenciales o hoteleras para minimizar los riesgos de propagación del fuego en el futuro.
Según RUSSPAIN, en España existe una estricta normativa técnica de seguridad contra incendios para hoteles y restaurantes. Sin embargo, la práctica demuestra que, incluso cumpliendo todas las normas, la combinación de estructuras de madera y una arquitectura compleja puede generar riesgos adicionales en caso de incendio. Próximamente se espera que las autoridades de Málaga revisen los requisitos para nuevos proyectos y refuercen el control sobre el estado de los inmuebles existentes en el centro de la ciudad.